Muy buenos días estimado Lector, gracias, muchas gracias por continuar prefiriendo este su Diario El Independiente.
Inicio esta columna comentando
a Usted; Actualmente pluralismo y cambio se han vuelto términos comunes en las
discusiones políticas. Hoy vivimos una era de cambios institucionales; de
búsqueda y nuevos acuerdos entre formaciones políticas distintas y de amplio
debate público. Observando el panorama político del presente año 2026 y el próximo
2027 la pluralidad política será el signo de la democracia mexicana. Se espera
una dinámica competencia partidista con el objetivo de enriquecer nuestro
régimen democrático. Porque motiva el debate y compromete a la búsqueda de
consensos y acuerdos entre fuerzas políticas distintas.
En este sentido: es hasta
natural que haya dentro de los partidos y en especial en el Movimiento de
Regeneración Nacional (MORENA), procesos de mayor discusión, con mayor debate e
incluso de una tensión creativa porque se están enfrentando a hechos nuevos
entre distintos actores políticos. Sin embargo, creo, esto no significa una
crisis; al contrario, deben ser los acomodos naturales de una nueva vida
política en la que absolutamente todos los partidos políticos se van
acostumbrando gradualmente a actuar tanto como partido mayoritario en
determinados casos y como partidos de oposición en otros. “Considero es lo
normal en democracias; lo normal es la unanimidad”.
Continuando con el presente
tema: Este año 2026 los partidos políticos a nivel nacional tienen, así y aquí,
la gran oportunidad y la necesidad de demostrar que son y pueden seguir siendo
los organismos idóneos para encausar a la ciudadanía, por eso absolutamente
todos los mexicanos nos pronunciamos en respaldar la acción que conduzca a la
solución. Porque solo el potencial organizativo de la mayoría de los partidos,
librara a nuestra democracia de vaivenes sociales, ya que aproximadamente el
70% de la población ratifica los apoyos al régimen de partidos y no dudan en
continuar respaldando y promoviendo la revisión de las normas electorales
vigentes.
Hoy la sociedad mexicana, no
se les olvide, reclama un sistema de partidos competitivos que respondan a la
pluralidad social y ofrezca la posibilidad efectiva de decidir entre distintas
opciones políticas. Es condición necesaria para elevar la calidad de la vida
democrática y construir buenos y mejores gobiernos acorde con los tiempos que
vivimos.
Bajo este contexto: desde las
adiciones de una reforma política en el año de 1977 al Artículo 41
constitucional, se estableció el objetivo del Estado Mexicano de fortalecer su
sistema de partido, particularmente a partir de concebir estos como organizaciones
intermedias entre la sociedad y el Estado, para hacer posible el acceso
ciudadano al ejercicio de cargos públicos con base en la postulación de ideas,
principios y programas. En este sentido, un buen sistema de partidos solido es
consubstancial al desarrollo y fortalecimiento de la democracia política y
electoral. Sin embargo, resalta todavía más la importancia de un sistema de
partidos que sostengan ideas y principios pues así la decisión del ciudadano es
entre opciones políticas y puede superarse el riesgo de que la mercadotecnia
domine el proceso electoral.
Concluyo: Actualmente se
requiere que todos los partidos políticos trabajen para ganar la confianza y la
voluntad de la sociedad. La lucha que no se les olvide, es por convencer
presentando argumentos, propuestas, ideas y con la razón respetando siempre la
expresión de la voluntad popular. Porque a través de las elecciones, es el
único método legitimo para construir gobiernos.