• Trabajadores en BCS llamaron a autoridades locales a visibilizar su lucha por la dignificación de su labor.
San José del Cabo, Baja
California Sur. El Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE) enfrenta
un paro nacional de labores encabezado por miles de educadores comunitarios que
denuncian precariedad laboral, bajos ingresos y la ausencia de derechos básicos
como seguridad social y servicio médico.
Aunque el organismo depende de
la Secretaría de Educación Pública (SEP) y opera en más de 35 mil localidades
del país, las figuras educativas aseguran que su trabajo docente no cuenta con
un reconocimiento laboral digno.
Los manifestantes señalan que
actualmente reciben un “apoyo por servicio social” cercano a los 5 mil pesos
mensuales, monto que resulta insuficiente frente al costo de vida y la
inflación, particularmente en estados como Baja California Sur. En municipios
como Los Cabos, los educadores deben cubrir gastos de traslado a comunidades
alejadas, así como carencias en infraestructura escolar, sin respaldo
institucional.
Ángel Gutiérrez, educador
comunitario en la región Todos Santos–Cabo San Lucas, afirmó que las
responsabilidades que asumen ya no corresponden a un servicio social, sino a un
trabajo formal con múltiples exigencias. “La remuneración que se nos brinda no alcanza
para la movilidad ni para solventar las condiciones en las que se encuentran
las aulas, lo que nos obliga a buscar estrategias de mejora para los alumnos”,
expresó.
A nivel estatal, se encuentran
en paro los centros CONAFE de Vizcaíno, Loreto y Mulegé, Todos Santos,
Cabo San Lucas y San José del Cabo.
La SEP, encabezada por Mario
Delgado, ha reiterado su disposición al diálogo y anunciado incrementos en los
apoyos. Gutiérrez señaló que, pese a los anuncios de este aumento salarial, no
existe claridad sobre los montos ni la forma de aplicación, ya que los pagos
recientes se mantienen sin cambios.
En un pronunciamiento público,
trabajadores de CONAFE en Baja California Sur llamaron a la sociedad y a las
autoridades locales a visibilizar su lucha por la dignificación de su
labor.
Subrayaron que, aunque
pertenecen a una institución federal, su trabajo impacta directamente en
comunidades sudcalifornianas, por lo que pidieron corresponsabilidad de los
gobiernos municipales y estatal. “Lavarse las manos ante nuestras carencias no
es congruente con los discursos oficiales que colocan el derecho a la educación
como una prioridad”, expresaron.