• La Manifestación de Impacto Ambiental no describía adecuadamente actividades ni impactos del desarrollo propuesto.
Fotogalería
La Paz,
Baja California Sur.— La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(Semarnat) resolvió desechar la solicitud de autorización en materia de impacto
ambiental para el proyecto denominado Santuario del Tío Checo, promovido por la
asociación civil Hermandad en Armonía, A.C., que se pretendía instalar en las
inmediaciones de la Sierra La Laguna, en el municipio de Los Cabos.
La
determinación fue emitida por la Oficina de Representación de la Semarnat en
Baja California Sur (BCS) de mediante el oficio ORE.SEMARNAT-BCS.0376/26,
correspondiente al expediente 03/MP-0021/01/26, integrado tras la presentación
de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) modalidad particular ingresada
el 22 de enero de 2026.
De acuerdo
con el resolutivo administrativo, la autoridad ambiental concluyó que el
documento presentado por la promovente contiene deficiencias técnicas que
impiden realizar una evaluación completa de los posibles impactos ambientales
del proyecto.
Como
consecuencia, la Semarnat determinó desechar la solicitud de evaluación
ambiental y advirtió que el promovente no puede realizar obras ni actividades
relacionadas con el proyecto mientras no obtenga las autorizaciones ambientales
correspondientes.
Deficiencias
en el estudio ambiental
El proyecto
proponía realizar cambio de uso de suelo en terrenos forestales para establecer
un complejo enfocado en la conservación y reproducción de fauna silvestre.
El plan
incluía infraestructura como:
centro
educativo
laboratorio
de investigación
clínica
veterinaria
bioterio
aviarios
oficinas
administrativas
estacionamiento
granja
fotovoltaica
helipuerto
planta de
tratamiento de aguas residuales
No
obstante, el resolutivo señala que la Manifestación de Impacto Ambiental no
describe con suficiente detalle varias de estas instalaciones, lo que impide
analizar de manera adecuada los posibles efectos sobre el entorno natural.
Entre las
observaciones, la autoridad destaca que no se especifican las características
de los laboratorios ni las actividades científicas que se desarrollarían en
ellos, lo que dificulta determinar los impactos potenciales de estas
operaciones.
Además, la
Semarnat identificó inconsistencias dentro del propio documento técnico, ya que
algunas obras previstas —como el helipuerto y ciertas instalaciones técnicas—
no fueron incluidas en el análisis de actividades generadoras de impacto
ambiental.
Omisiones
legales en el estudio
El
resolutivo también señala que el estudio ambiental carece de una vinculación
jurídica adecuada con diversos ordenamientos ambientales.
Entre las
normas que no fueron correctamente integradas en el análisis se encuentran la
Ley General de Vida Silvestre y la Ley General de Desarrollo Forestal
Sustentable.
Según la
autoridad ambiental, estas omisiones impiden verificar si las actividades
planteadas cumplen con las disposiciones legales aplicables en materia
ambiental, forestal y de manejo de especies silvestres.
Asimismo,
se concluye que el documento no permite establecer con claridad las medidas de
prevención, mitigación o compensación necesarias para evitar afectaciones al
ecosistema.
Postura de
la Semarnat
La titular
de la Oficina de Representación de Semarnat en Baja California Sur, Cristina
González Rubio Sanvicente, señaló para Diario El Independiente que mantiene
diálogo con organizaciones ciudadanas interesadas en los proyectos planteados
en el sur del estado.
“Estamos
evaluando con todo el criterio y rigor legal que nos marca nuestra normatividad
aplicable y nos estamos ocupando por defender nuestros recursos naturales”,
declaró.
La
funcionaria agregó que la institución mantiene abiertos los canales de
comunicación con la sociedad.
“Estamos
aquí abiertos y a la orden para cualquier duda o interés que tenga la
ciudadanía”, afirmó.
Respecto a
la protección de la biodiversidad de Baja California Sur, reiteró la postura de
la dependencia frente a la introducción de especies no nativas.
“Nada que
no se distribuya de manera natural y que no sean especies nativas, que no sean
especies endémicas, pues no vamos a permitir que se dañe a nuestro ecosistema y
a nuestra biodiversidad”, expresó.
Solicitudes
ciudadanas durante el proceso
Durante el
procedimiento administrativo, la Semarnat recibió 38 escritos firmados por
personas que se identificaron como integrantes de la comunidad, quienes
solicitaron la realización de una consulta pública sobre el proyecto.
En los
documentos también se pidió que se protegieran los datos personales de quienes
firmaron las solicitudes.
Procedimiento
administrativo
El
expediente muestra que el trámite inició el 22 de enero de 2026, cuando la
asociación promovente presentó la Manifestación de Impacto Ambiental ante la
autoridad federal.
Posteriormente,
la Semarnat emitió un oficio de prevención para solicitar información
adicional, requerimiento que fue atendido el 11 de febrero.
Tras la
revisión técnica del expediente y la elaboración del dictamen correspondiente,
el 27 de febrero se firmó el resolutivo que desecha la solicitud.
La
resolución fue notificada oficialmente el 3 de marzo, con lo que el
procedimiento administrativo quedó concluido.
Podrán
iniciar un nuevo trámite
Aunque el
procedimiento fue desechado, el resolutivo deja abierta la posibilidad de que
la asociación promovente presente una nueva Manifestación de Impacto Ambiental,
siempre que subsane las observaciones técnicas señaladas por la autoridad y
cumpla con los requisitos establecidos en la legislación ambiental vigente.