• En comunidad San Dionisio al menos 14 familias se dedican al ecoturismo; enfrentan diariamente retos de control y vigilancia en la reserva.
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San José del Cabo, Baja
California Sur. Tras el anuncio del proyecto de conservación que impulsa
la Fundación Hermandad en Armonía en la Reserva de la Biósfera Sierra de la
Laguna, habitantes originarios de la zona manifestaron que mantendrán una vigilancia
constante sobre las acciones que se desarrollen, con el objetivo de garantizar
la protección real de los recursos naturales que por generaciones han cuidado.
Rosario Guadalupe Rosas López ranchero nacido y residente de la comunidad de
San Dionisio, trabaja como guía turístico en la zona; señaló que la llegada de
un nuevo propietario al interior de la reserva genera expectativas, pero
también retos. En San Dionisio, explicó Rosas, existen 14 ranchos habitados de
forma permanente, de los cuales solo uno - el de sus familia - cuenta con permiso
oficial.
A pesar de ello, todos buscan
enfocarse al ecoturismo pero enfrentan desde hace años dificultades para
proteger el agua, la flora y la fauna endémica, particularmente ante el
creciente flujo turístico, que rebasa la capacidad local y carece de controles suficientes
para asegurar una visita responsable.
Rosas advirtió que el incremento de visitantes ha evidenciado la falta de
equipamiento y preparación para quienes viven y trabajan en la sierra, por lo
que consideró indispensable fortalecer a las comunidades locales.
"Experimentamos a diario
las problemáticas chiquitas y grandes por seis meses de turismo que tenemos y
el resto del año; vemos todo lo que los demás ciudadanos que viven en zona
urbana no ven. Si dicen que hay que cuidar desde su trinchera la Sierra, pero
nosotros vemos esto... si esta fundación quiere traer cambios, es importante,
las autoridades no han podido traer este apoyo, veremos si ellos pueden
hacerlo", dijo Rosas.
Mientras tanto, los residentes
reiteraron su compromiso de continuar promoviendo actividades de bajo impacto,
como el ecoturismo guiado, bajo criterios de conservación ambiental.
El contexto actual se suma al debate generado por el proyecto para crear un
Centro de Conservación y Reproducción de Vida Silvestre en el predio “San
Miguelito”, que plantea la incorporación de más de 50 guardabosques, incluidos
rancheros locales, para reforzar la vigilancia en las más de 112 mil hectáreas
de la reserva, donde actualmente solo operan dos guardaparques.
La posible participación de
figuras políticas y el temor de que existan intereses turísticos o
inmobiliarios encubiertos mantienen en alerta a ambientalistas y comunidades,
especialmente ante la relevancia de la Sierra de la Laguna como principal
fuente de agua para toda La Paz y Los Cabos.