• Una fuga de gas en el área de panadería alertó a empleados de la tienda, quienes se encargaron de llamar a los bomberos.
San José del Cabo, Baja
California Sur.- Este domingo por la tarde un aproximado de 600 personas fueron
desalojadas del Centro Comercial en Puerto Paraíso en el centro de Cabo San
Lucas (CSL), la causa fue una fuga de gas con un riesgo alto para provocar
explosión fatal.
En entrevista para Diario El
Independiente, el director general de Protección Civil Francisco Cota Márquez
explicó que desde tempranas horas los empleados percibieron un fuerte olor a
gas al interior de la tienda, lo que derivó a una llamada de emergencia que
atendió rápidamente el cuerpo de Bomberos, seguridad pública y Protección
Civil.
En primera instancia se
detectó una alta densidad de gas en el área de panadería; de inmediato se
evacuó todo el centro comercial.
"Se tuvo un riesgo de
explosión por ignición en el centro. El medidor de Gas LP de Bomberos detectó
una alta densidad arriba de 100 en el lugar, con una medición del 1 al 10 por
riesgo de explosión se marcó como 6, significa que el riesgo fue muy alto para
la explosión".
Hasta el cierre de esta
edición, ninguna persona - personal de la plaza o público en general - se
reportó con daños o afectación por la fuga de gas.
Cota explicó que tras pasar
los momentos más críticos de la emergencia y al cierre de válvulas de gas
en todo el inmueble se realizaron las evaluaciones pertinentes; se detectó una
válvula en mal estado que generó la fuga y un manómetro que no marcaba la
presión de forma correcta.
"Los empleados comentaron
que desde muy temprano se sentía el olor, pero no se hizo ningún operativo, no
se alertó, un empleado fue el que activó la emergencia pero nos comentan que no
hubo ningún protocolo y el riesgo estuvo latente", agregó.
Se clausuró de manera temporal
la tienda y se realizó una suspensión parcial en un área del centro comercial.
Este lunes se informó que el centro comercial ya opera con
normalidad, a excepción de la tienda.
Cota enfatizó que "pudo
ser una tragedia", provocada por negligencia de la tienda. Para abrir
nuevamente, deberán atender todas las observaciones de la autoridad, sumado a
la sanción administrativa que podría implicar un pago de hasta 5 mil UMAS.