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Realidad de BCS - viernes 07 junio 2019


• A seis meses del gobierno de AMLO muchos errores revueltos en una especie de licuado morenista mañanero pueden generar una indigestión política que padecerán justamente los autores de estas fallidas medidas. • La decepcionante y cada vez más cuestionada actitud del desinflado superdelegado del gobierno federal Víctor Castro, que no haya donde meter la cara se suma a desaciertos de alcaldes. • Si hay dinero destinado para patrullas se tendrán que adquirir patrullas y no desviarlo para pagar pendientes a trabajadores tal como lo propone Rubén Muñoz, eso es simplemente ilegal.

Apenas el pasado fin de semana la actual, administración federal cumplió su primer semestre de trabajo y el balance no es de ninguna manera el que la población en general esperaba a estas alturas pues la llamada “cuarta transformación” ha generado una enorme incertidumbre económica, miles de trabajadores despedidos de diversas áreas gubernamentales y una creciente decepción entre los representantes de esta fuerza política en las entidades como es el caso de Baja California Sur.

En la media península, la decepcionante y cada vez más cuestionada actitud del desinflado superdelegado del gobierno federal Víctor Castro, que no haya donde meter la cara luego de que se informó desde el centro del país, que no existiría la posibilidad de contratar personal en las anteriormente conocidas como “delegaciones federales”, se suma al creciente desencanto político.

Castro Cosío ya no pudo cumplir los compromisos contraídos con algunos de sus seguidores lo que pone más cuesta arriba a sus claras y conocidas intenciones de ser el candidato de Morena a la gubernatura en las elecciones del 2021.

Ello se suma a su evidente y burda intromisión en las decisiones del Congreso del Estado y a una clara confrontación con el dirigente estatal de Morena Alberto Rentería quien como Gabino Barrera, no entiende de razones y ahora una vez más pone en entredicho la honestidad y honorabilidad de la alcaldesa morenista de Los Cabos Armida Castro a quien le ha señalado de que en efecto sí tenía a su hijo en la nómina del sistema de agua potable de Los Cabos hasta que el tema fue difundido públicamente.

Apenas a seis meses de iniciado el actual gobierno federal morenista, la perspectiva económica para este año se ha reducido de nuevo, la inseguridad sigue en aumento y las pifias a nivel local se multiplican  lo que se ha coronado con la muy lamentable actitud de la senadora Lucía Trasviña quien apareció en una foto a nivel nacional en la portada del diario Reforma, con una pistola de uso exclusivo de las fuerzas armadas fajada a su cintura por lo que incluso podría ser acusada de portación de arma prohibida.

Habrá que sumarle el aparente desvío de recursos que se observa en los ayuntamientos en donde de manera burda se pretende aplicar recursos destinados para un rubro en otras áreas de gobierno municipal con el supuesto argumento de ahorrar y eficientizar el gasto.

Se tendrá que dejar muy en claro que el recurso público que está presupuestado para un rubro no debe ser aplicado en otro. Si hay recursos económicos autorizados para comprar manzanas, manzanas habrá que comprar y no otra cosa.

Si hay dinero destinado para patrullas se tendrán que adquirir patrullas y no desviarlo para pagar pendientes a trabajadores tal como lo propone el alcalde paceño Rubén Muñoz, eso es simplemente ilegal.

Vale decir que este fue ese el argumento que utilizó en sus tiempos de alcalde Víctor Castro quien utilizó recursos del agua potable para otros gastos y ahora se enfrenta un boquete económico que mantiene a esa área municipal con un fuerte e histórico adeudo millonario ante la Conagua.

Así que todos estos elementos revueltos en una especie de licuado morenista mañanero pueden generar una indigestión política que los primeros en padecerla serán justamente los autores de estas fallidas medidas.

Pareciera que la intención es armar una bomba molotov de proporciones y repercusiones incalculables.

Vea usted.

Los tres grandes proyectos del gobierno federal, el aeropuerto de San Lucia, el Tren Maya y la construcción de la refinería de Dos Bocas, no cuentan con sus respectivos estudios de impacto ambiental.

La calificación de la confianza en la economía mexicana, ahora es menor que la de la semana pasada. Ello elevará el costo del dinero y el riesgo de una devaluación e inflación es cada vez mayor si se mantiene esta tendencia.

La perspectiva de crecimiento anual se redujo otra vez a menos del dos por ciento.

Los extraviados 337 mil pesos del Congreso del Estado donde está involucrado el diputado Rigoberto Murillo, no se sabe dónde quedaron y aún no se ha informado con claridad si la cuñada del diputado Esteban Ojeda, aún se mantiene como proveedora de esta institución.

Encima de ello el acalde de La Paz, Rubén Muñoz mantiene un conflicto con sus trabajadores sindicalizados y en Los Cabos, los temas de nepotismo están a la orden del día, tanto que es el propio dirigente estatal de Morena Alberto Rentería el que se ha encargado de hacer notar esta situación de la alcaldía cabeña.

¿Así cómo se puede frenar la desconfianza y decepción social?

El resultado electoral del pasado domingo es definitivamente un primer aviso para los morenistas en Baja California Sur, el 2021 puede ser peor que los resultados obtenidos en aquellas entidades donde otros organismos políticos capitalizaron el voto de una inconformidad ciudadana cada vez más evidente hacia la propuesta morenista.

Quizás sea un consuelo agridulce el decir que apenas se acaban de cumplir seis meses del nuevo gobierno llamado muy pomposamente “la cuarta transformación”.

Ya veremos qué sucede.