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Realidad de BCS - viernes 10 mayo 2019


• Aumenta negligencia y torpeza política de Alberto Rentería como dirigente de Morena en BCS, cada día peor • Los morenistas se encuentran totalmente a la deriva, no hay quien dirija la orquesta y pasan por una verdadera discordancia política que no terminará bien para este grupo político • Nada agradable deber ser para militantes y simpatizantes de este partido tener certeza de que su dirigente está públicamente mal con los alcaldes de La Paz, Rubén Muñoz, y de Los Cabos, Armida Castro, algunos legisladores como Carlos VanWormer, el super delegado federal Víctor Castro y el subsecretario Leonel Cota Montaño

Una vez más la implosión que se registra en el partido Morena sudcaliforniano, quedó evidenciada ahora con las acusaciones públicas de su propio dirigente Alberto Rentería contra legisladores morenistas que reciben un bono asistencial que está presupuestado como tal en el Congreso del Estado.

 

Queda claro que el dirigente de Morena Alberto Rentería, está más preocupado por atacar y señalar públicamente a sus propios militantes en una evidente negligencia política que refleja lastimosamente el ínfimo nivel político de quien se precia de ser líder del partido que obtuvo la mayoría de los votos en las pasadas elecciones.

 

Flaco favor se hace a los representantes y simpatizantes de Morena en la entidad que al mismo tiempo se encuentran en un verdadero predicamento para procesar al mismo tiempo y sin hacer gestos, los garrafales errores del presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

¿Cuál es la expectativa que muestra la dirigencia estatal de Morena al confrontarse ahora con legisladores locales como Carlos Van Wormer como en su momento lo hizo contra la alcaldesa de Los Cabos, la también morenista Armida Castro?

 

Hemos dicho y lo reiteramos una vez más en este espacio, que los morenistas se encuentra totalmente a la deriva, no hay quien dirija la orquesta y pasan por una verdadera discordancia política que está claro, no terminará bien para este grupo político que todos los días muestra más fisuras.

 

La carencias políticas y evidentes limitaciones de un presidente partidista como Rentería Santana, cada día quedan más a la vista por lo que no tardará en que se envíe un delegado especial a que trate de reparar a la embarcación morenista que amenaza seriamente con hundirse.

 

Fracturados, confrontados internamente prácticamente de manera oficial con expresiones que surgen del mismo dirigente estatal es lo menos deseable para un organismo político como Morena que es evidente pasa por una severa indigestión política al acceder a un enorme pastel político que no encuentra la firma de administrarlo adecuadamente.

 

Esto se suma a la caída en la popularidad que ya registra a estas alturas el presidente López Obrador apenas a cinco meses de un mandato que todos los días demuestra enormes carencias.

Por lo tanto, ¿cuál es entonces la expectativa política de Morena en Baja California Sur ante un dirigente que cuando hace declaraciones son precisamente contra sus propios militantes destacados?

 

Resulta hasta inaudito que el resto de los partidos políticos se preocupen y trabajen de manera intensa el tratar de alcanzar una unidad interna que les permita llegar a los procesos electorales con propuestas competitivas mientras que en Morena es justamente esa unidad partidista a la que está destrozando el propio dirigente estatal Alberto Rentería.

 

Nada agradable deber ser para militantes y simpatizantes de este partido tener certeza de que su dirigente Alberto Rentería, está públicamente mal con los alcaldes de La Paz, Rubén Muñoz, y de Los Cabos, Armida Castro, algunos legisladores como el referido Carlos VanWormer, el súper delegado federal Víctor Castro, el subsecretario Leonel Cota Montaño apenas a seis meses de iniciada a supuesta “cuarta Transformación”.

 

Obviamente vale la pena preguntarse si no será necesario para algunos militantes destacados, preguntarse ya a estas alturas si es necesario solicitar públicamente que se “agilice” el proceso de renovación de dirigente ya que es claro que Morena como partido pasa por uno de sus peores momentos.

 

Por supuesto que las diferencias internas en los partidos políticos son naturales y hasta cierto punto necesarias.

 

Pero está claro que una negligencia política mayor es la de hacer púbicas estas diferencias y peor aun cuando esa difusión la motiva y promueve el propio dirigente estatal.

 

Quizás algunos consideren necesario conseguirle un buen asesor a Alberto Rentería que le recuerde que hoy está peor que ayer y que de seguir así quedará en los registros de la historia política contemporánea de nuestra entidad como un ejemplo claro de suicidio político, rápido y efectivo.

 

Por supuesto a estas confrontaciones internas hechas públicas desde la dirigencia de Morena, sólo les falta el ingrediente adicional de saber si en efecto las prerrogativas de Morena se están aplicando de manera correcta.

 

Es de esperarse que más de cuatro ya investiguen en qué y cómo utiliza sus tiempos el polémico Alberto Rentería, convertido hoy por hoy en el principal detonador de la falta de unidad de este partido.

 

Seguramente al interior de ese partido habrá trapitos que sacar al sol.

 

Veremos quién se atreve a colgarlos en el tendedero de la opinión pública