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Realidad de BCS - lunes 06 mayo 2019


• Apenas a cinco meses de gobierno exigen en las calles miles de ciudadanos la renuncia de AMLO • Estas acciones de protesta reflejadas ayer se suman al clima de duda y decepción cada vez mayor de los representantes de López Obrador en la entidad • La ciudadanía que se manifestó este domingo le propinó a López Obrador una sopa de su propio chocolate que seguramente en lo que resta del año lo volverá hacer

La marcha convocada por organizaciones sociales que se realizó este domingo en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador en la Ciudad de México y en diversos estados del país, fue apoyada por miles de mexicanos que apenas a cinco meses del actual gobierno, exigen ya la renuncia del jefe del ejecutivo federal.

 

No es para menos.

 

Son demasiadas pifias en muy poco tiempo.

 

Como lo hemos señalado en este espacio, los riesgos de que como país se pierda el rumbo, son enormes.

 

Prácticamente todos los días nos enteramos que la serie de ocurrencias que se emiten desde la presidencia del país pueden tener efectos muy negativos en prácticamente todos los sectores de la población.

 

Entre lo más reciente está la serie de contradicciones que se observa en un nuevo Plan Nacional de Desarrollo que literalmente no convence a nadie que tenga un poco de lógica sobre lo que tenemos ahora como país y lo que supuestamente se pretende alcanzar.

 

La macha registrada en la capital del país y en otras entidades como Nuevo León, Querétaro y San Luis Potosí es una muestra de lo que puede suceder en México si se continúa con una evidente estrategia mediática de polarización ciudadana impulsada desde Palacio Nacional.

 

En México no estamos integrados como sociedad entre “conservadores” y “liberales”, “Chairos o Fifís” como se nos ha querido hacer ver desde las conferencias de prensa mañaneras que se han convertido finalmente en un espacio para justificar, responder y atacar a quienes cuestionan la llamada “cuarta transformación” que impulsa de igual manera Morena.

 

Ha costado mucho la unidad nacional y tolerancia política que hasta ahora habíamos gozado como para perderla por instrucción presidencial.

 

Estas acciones de protesta reflejadas ayer se suman al clima de duda y decepción cada vez mayor de los representantes de López Obrador en la entidad que aún no han podido despegar adecuadamente por lo que el descrédito político-partidista, irrefrenablemente avanza.

 

La referida manifestación social que no representa una fuerza política exclusiva de ningún partido, pone en claro que de seguir por la misma ruta, el gobierno de López Obrador tendrá que enfrentar serias consecuencias por no cumplir las promesas de campaña entre las que destacan la reducción en los precios de las gasolinas, mejorar la inseguridad y alcanzar un onírico crecimiento del cuatro por ciento anual o sexenal.

 

Existe literalmente en algunos sectores de la población a estas alturas verdadera desesperación ante las pifias, ocurrencias y desatinos de un mandatario que no se coordina ni con su propio gabinete al que en más de una ocasión ha regañado públicamente sólo porque han dicho lo que el señor Presidente no quiere escuchar.

 

Será difícil convencer una vez más al grueso de la población de que el llamado Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) era una verdad.

 

Más parece un engaño a sus seguidores y simpatizantes, muchos de los cuales prefieren guardar silencio ante la decepción que ahora experimentan, sobre todo con sus representantes locales que guardan un sospechoso silencio ante las acusaciones de falta de transparencia y mal manejo de los recursos públicos como es el caso de los ayuntamientos de Comondú, La Paz y Los cabos.

 

Veremos cuál es la estrategia de contención de la Presidencia de la República que este domingo vio nacer una bola de nieve ciudadana muy grande que seguramente crecerá ante la evidente cerrazón e indolencia de un mandatario nacional que sólo escucha su adormecedor monólogo matutino, que dicho sea de paso, cada día es menos visto por la población.

 

La marcha ciudadana es una primera llamada de atención masiva al nuevo gobierno autoproclamado “liberal” que atenta todos los días contra las diversas instituciones mientras que la expectativa de crecimiento y desarrollo están definitivamente envueltas en un clima de incertidumbre en el que solo se destacan buenos deseos y escasas rutas concretas para alcanzar las metas ofrecidas en campaña.

 

A cinco meses de iniciado el actual gobierno federal, el balance no es nada favorable.

 

Habrá que ver cómo impactan aún las nuevas reformas a la Ley Federal de Trabajo y a la cuestionada nueva Ley de Educación que no termina de definirse a pesar de que el Presidente cuenta con el amplio apoyo de los legisladores morenistas.

 

Por supuesto, la ciudadanía que se volcó a las calles este domingo y le propinó a López Obrador una sopa de su propio chocolate, lo más seguro es que en lo que resta del año lo vuelva hacer.

¿No le parece así amable lector?