• El gobernador afirma que los delitos de alto impacto han disminuido más de 300% en cuatro años; reconoce repuntes en Loreto y Comondú.
La Paz, Baja California Sur.- El
gobernador Víctor Manuel Castro Cosío aseguró que los niveles de violencia en
Baja California Sur (BCS) han disminuido de manera significativa en los últimos
cuatro años, respaldándose en cifras oficiales de carpetas de investigación. Lo
anterior, como respuesta a las declaraciones del obispo coadjutor de la
Diócesis de La Paz, Miguel Ángel Espinoza Garza.
“Si él ve los datos y los
compara con los anteriores, se dará cuenta de que a nivel nacional las cifras
que se publican son serias" externó el mandatario.
Aseguró que en los cuatro años
de su administración se ha disminuido en un 300% los delitos de alto impacto,
“los llamados homicidios dolosos”, y remató: “O sea, ha bajado. Solamente
alguien necio”.
Castro Cosío reconoció que en
los municipios de Loreto y Comondú se registraron aumentos recientes en hechos
violentos:
“Sí nos subió en Loreto, como
no había subido jamás en la historia. En Comondú también hubo eventos. Fue un
conflicto que queremos que la Secretaría de Seguridad Pública Nacional vea su
origen”, explicó.
Sin embargo, dijo que su
interés no es presumir números, sino lograr soluciones estructurales:
“No se trata de decir ‘bajamos 400%’,
sino de que Baja California Sur y el país salgamos de esta situación de
violencia. Por eso queremos una estrategia especial para estos dos municipios,
sin descuidar el resto”.
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“Cinco
meses sin delitos de alto impacto en La Paz”
Castro Cosío afirmó que en la
capital del estado no se registran homicidios dolosos desde junio:
“En La Paz, desde junio no hay
un delito de alto impacto. Lamentamos la muerte de un empresario y antes la de
unos policías, pero desde entonces se ha mantenido”.
Aseguró también que Los Cabos
ha mostrado estabilidad, y negó versiones de que se haya registrado una
balacera:
“Ayer sacaron que había habido
una balacera; no. Fue un robo en un estacionamiento, se detuvo a los ladrones y
hubo dos disparos preventivos para que se pararan”.
Las declaraciones del
gobernador surgieron en reacción a la postura del obispo coadjutor Miguel Ángel
Espinoza Garza, quien aseguró que “la violencia no ha disminuido” en Baja
California Sur y señaló la presencia de asesinatos, cobro de piso, desapariciones
de personas, trata, turismo sexual y violencia intrafamiliar, afirmando que la
pacificación requiere unir esfuerzos entre gobierno, sociedad civil e iglesias.