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En privado - sábado 05 octubre 2019


• Los golpes bajos

 

Si hacemos un análisis, ya no tanto a profundidad, caeríamos en la cuenta que la elección de quien será nuevo (o nueva) dirigente del Partido Movimiento de Regeneración Nacional en Baja California Sur, esta vez no será un asunto fácil. Menos  cuando las cabezas de grupos antagónicos se han definido, incluso, con sus cabezas levantadas. Y menos aun cuando los intereses políticos ya están sobre la mesa.

 

Así es. Porque los desencuentros y  las rivalidades que indudablemente se dejarán venir antes y después del 20 de noviembre próximo, (es decir luego de que se lleven a cabo los procesos de elección de lo que será la nueva Dirigencia Nacional y Estatal, así como la renovación de los consejos políticos en ambos niveles) nos dejan  en claro que el divisionismo, --sin descartar posibles desbandadas--  se tendrán que fortalecer en territorio sudcaliforniano, todo lo cual podría traer consigo  graves consecuencias para ese partido, lo mismo que para la  notoria hegemonía que hoy presume.

 

Y no es para menos, cuando persisten reconocidos personajes locales, como es el caso de Víctor Castro Cosío, quien desde su posición de súper delegado en Baja California Sur ha realizado y sigue realizando  desesperados esfuerzos por imponer en ese liderazgo a un gallo de su entera confianza. Es decir alguien que realmente le dé la fortaleza que requiere,  y que sobre todo sea capaz de elaborar los peldaños suficientes para construir la escalera por donde subir a la gubernatura.

 

Esto, mientras que por su parte existe un Leonel Cota Montaño –exgobernador y exlíder partidista nacional-, -- quien muy a pesar del pecado cometido, que incluso le costó bajar un escalón en la Secretaria de Gobernación--, sigue picando piedra desde la capital del país en su afán de lograr puntos a favor tanto de su hermana Rosa Delia, lo mismo que de Jesús Armida Castro Guzmán, Secretaria General y alcaldesa de Los Cabos respectivamente; donde también se confirma que Narciso Agundez Montaño ha estado y está metiendo sus narices con sus interese puestos en otras posiciones.

 

Por otro lado se encuentra un Rubén Muñoz Álvarez, quien luego de haber llegado a esa envidiable posición y tras dar a conocer su primer informe de labores como alcalde de La Paz, ha dejado establecido que puede y que es capaz de hacer las cosas. Y de quien se dice, que de no tener la certeza de alcanzar una nueva posición por Morena, se saltará las trancas y buscará el cobijo de otro partido, en sus sanas o insanas intenciones de escalar otro peldaño político-administrativo.

 

En esos intereses políticos-partidistas también está el maquiavélico dúo integrado por Carlos Van Wormer  Ruiz y Ramiro Ruiz Flores, que estrechamente unidos han hecho gala de una real disidencia frente a Morena. Y de frente a ellos se encuentran también los intereses demostrados por  Milena Quiroga, quienes –en su totalidad-- con el reconocido apoyo de fuerzas externas y como cabezas de grupos, estos, desde el congreso del estado siguen luchando precisamente por el fortalecimiento de los grupos al interior y en su intención de demostrar fuerza y poderío, pero con sus ojos puestos en el futuro.

 

Todo lo anterior, sin descartar los intereses muy particulares del propio Alberto Rentería Santana, que a todas luces quiere imponer sucesor en su afán de tapar cuentas o cifras económicas que podrían no cuadrar tras su salida de la dirigencia, aun cuando todos sabemos que no pudo o no supo hacer bien su trabajo.

 

Es más, sobre este particular, vale decir que lo anterior tiene su base en que Alberto Rentería siempre pecó de necio y presuntuoso a su paso por la dirigencia;  y que por tanto no tuvo la capacidad de negociador al no saber congraciarse a las cabezas de grupo, y con las cuales, por el contrario, se enfrentó. Todo lo cual finalmente tuvo y tendrá para él grandes y graves costos políticos.

 

Y simplemente para constatar esto, solo habría que recordar que desde su posición como dirigente de Morena, hizo grandes intentos por alcanzar algunas candidaturas, como fue el hecho cuando quiso ser candidato a Senador, a Presidente Municipal de La Paz, lo mismo que a  Diputado Federal. Quedando por ultimo sus deseos truncados en solamente una suplencia de Diputado Local. Y a como se ve, ha perdido toda posibilidad de ver su nombre inscrito en las boletas electorales del 2021.

 

En síntesis, no cabe la menor duda de que para que en Baja California Sur realmente se sientan fortalecidos los anhelados principios de la llamada Cuarta Transformación, todos aquellos y aquellas, díganse militantes y simpatizantes, que se sienten realmente comprometidos con Morena, están obligados a redoblar esfuerzos aquí, porque de lo contrario, si las cosas continúan como hasta ahora, donde ha permeado el divisionismo, difícilmente se lograran los objetivos deseados.

 

Porque lo cierto de todo, es que son demasiados intereses los que en estos momentos están en juego, máxime cuando se trata de un partido que logró avasallar durante un reciente proceso electoral. De tal manera que las ya asomadas cabezas de grupos, no solamente han empezado a realizar su fino trabajo, sino que han estado aglutinando cada vez más gente en su afán de lograr las posiciones necesarias y suficientes para lo que se avecina, electoralmente hablando, y que prácticamente está a la vuelta de la esquina.

 

Dicho de otra manera, tiradores para suceder a Alberto Rentería Santana, habrá muchos. Y detrás de ellos hay muchos más de los que usted se imagina.

 

Sin embargo, podríamos asegurar que en esta ocasión se notará una diferencia que, a todas luces se observa. Es decir que  el poder demostrado en su momento por el grupo de gastronómicos que precisamente comanda Renteria, seguramente que nada tendrá que hacer durante los próximos tres años en que dure la nueva dirigencia.

 

Además, lo realmente certero de todo esto es que, conforme pasen los días y los meses, hasta llegar al proceso del 2021,  los golpes bajos al interior, lo mismo que al exterior del partido Morena, tomando en cuenta  la vieja consigna denominada el poder por el poder, sin duda que estarán a la orden del día… Cuestión de tiempo.