Noticias de BCS, México y el mundo.

En privado - viernes 13 septiembre 2019


CMD e IJM y los sacrificios económicos.

No cabe la menor duda que si hablamos de política conjugada con la administración, se antoja difícil, muy difícil hacer gala de optimismo cuando en el campo de batalla se lucha contra grandes monstruos. Tal y como ahorita le está sucediendo a nuestro estado.


Por ello es comprensible el pesimismo que invade en estos momentos, -cuando de elaborar proyectos de presupuestos de egresos se trata- a quienes dirigen las administraciones estatales. Lo mismo que a quienes están al frente de las finanzas. Obviamente de aquellos gobiernos que propiamente no son de color morenista.


Precisamente en esa tesitura están hoy, por Baja California Sur, tanto el gobernante Carlos Mendoza Davis, al igual que el secretario de finanzas Isidro Jordán Moyrón, ambos, que como se sabe, forman parte de las filas del Partido Acción Nacional.


El primero, quien luego de realizar un minucioso análisis sobre el proyecto de presupuesto de egresos del gobierno federal y en cuyo documento se adelanta la importancia de fortalecer los programas sociales,  ya emitió su opinión al respecto dejando en claro que por esa razón “no se siente muy optimista para enfrentar el 2020”, algo que no solamente debemos comprender todos los sudcalifornianos, sino acuerpar determinaciones y acuerdos surgidos de quien dirige la administración estatal.


Y no es para menos, cuando por su parte, Fabrizio del Castillo Miranda dirigente de la Red Jóvenes x México, organización priista, criticó que ese paquete económico que AMLO envió a la Cámara de Diputados se trata nada menos que de un paquete económico con la marca característica de la política económica que pretende ejercer el próximo año donde “nuevamente privilegia los programas asistencialistas y electorales”.


Por citar algunos ejemplos, del Castillo Miranda dice que las Pensiones para Adultos Mayores trae asegurados nada más y nada menos que 126, 650 millones de pesos,  en tanto el Programa Sembrando Vida comprende 25,130 millones, afirmando que al menos ocho programas sociales “y de dudoso manejo” sumaran un total de 257 mil millones de pesos.


Y fue más allá al dejar en claro que otro de los grandes errores del gobierno federal fue sacrificar al campo mexicano donde sostuvo que más del 55 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza, y en cuya propuesta se pretende reducir el 31.8 por ciento del presupuesto de la Secretaria de Agricultura.


Enseguida detalló que al destinar 129.2 millones de pesos  al programa de apoyos a la comercialización significa una reducción del -98. 1 por ciento. Y lo aclaró que con esta determinación es: “prácticamente desaparecerlo”.  


Lo que respecto al campo omitió Fabrizio del Castillo, fue que un país sin producción es un país que camina hacia la decadencia y hacia el abismo, es decir que está perdido. Y que por consiguiente un gobierno que no brinda todo su apoyo al campo es un gobierno retrógrado, pues a falta de respuesta gubernamental, los campesinos se ven obligados a vender sus tierras para que en lugar de alimentos, los poderosos siembren asfalto y concreto, convertido en casas y pavimentos.


Y olvidó decir que  la base de un pueblo debe cimentarse únicamente en lo que produce. En nada más. Luego entonces, la solución no es darle de comer al pueblo, ni mucho menos dinero, sino darle las herramientas para hacerlo productivo.


He ahí el gran error del gobierno federal que con sus actuaciones negativas desdeña la vieja sentencia aquella de enseñar a pescar antes que dar un pez.


Pero decía yo que  en esa conjugación de la administración y la política se antoja sumamente difícil hacer gala de optimismo cuando en el campo de esa batalla política se lucha contra grandes monstruos tal y como ocurre en estos momentos.


¿Por qué? Porque tras ese abrumador triunfo que obtuvo Andrés Manuel López Obrador y donde como bola de nieve también provocó esa mayoría en el congreso del estado de Baja California Sur, seguramente también provocará que muchos de los integrantes de la actual legislatura “endurezcan” sus opiniones y puntos de vista respecto a la aprobación del presupuesto que en estos momentos elabora Isidro Jordán desde la Secretaría de Finanzas y que en su momento enviará a los legisladores para que en su caso le den su aprobación.


Lo anterior, muy a pesar de que –tal y como lo garantiza el propio Isidro Jordán en su calidad de Secretario de Finanzas- habrá de tratarse de un presupuesto realista y acorde con las condiciones económicas del país y del estado, donde se habrán de ponderar aspectos importantes como la  educación, la salud y la seguridad pública, sin descuidar otros rubros  que tienen que ver con los programas de beneficio familiar.


Aunado a esta desigual batalla, donde pareciera que en esa lucha se enfrenta Mendoza y Jordán  portando un alfiler contra aquellos que portan una bomba atómica, no podemos ni debemos olvidar lo ocurrido el año anterior, cuando al cierre de su administración, el gobierno priista de Enrique Peña Nieto, sacrificó igualmente a nuestra entidad al recortar drásticamente el presupuesto para Baja California Sur, situación que sigue ubicando a nuestro estado contra la espada y la pared.


Creo entonces que, una vez que tengan en sus manos ese importante documento, sería el momento en que las y los diputados locales dejen de lado desencuentros y diferencias personales o de partido,  y contrariamente a eso trabajen pensando en las necesidades y demandas de la población.


Y sobre todo que se ubiquen en que también ellas y ellos forman parte del pueblo que un día los eligió y al que, de igual manera se deben como representantes populares.


Digamos, si realmente quieren y desean que Baja California Sur continúe por la senda del progreso y que haya bienestar para todos, es el  momento preciso para que las y los diputados procedan con inteligencia.


Cuestión de tiempo.