Diario El Independiente navidad 2019

En privado - sábado 17 agosto 2019


• Cortina de humo

    Muchas veces en su afán de tapar fallas, errores, omisiones, --sin importar las consecuencias que pueda traer en contra del pueblo--, un gobierno recurre a distractores y provoca cortinas de humo, a veces con resultados funestos. Pero siempre, en contra de los más jodidos.

 

Hubo quienes creyeron, y siguen creyendo  que algo de eso encierran los reiterados apagones que se han registrado en el estado. Y yo creo que con este tipo de distractores, el gobierno federal busca alcanzar objetivos. Si se quiere maquiavélicos, retorcidos, pérfidos. Pero al fin alcanzar objetivos.

 

Me explicaré: desde sus inicios, Andrés Manuel López Obrador busca dotar a México de autonomía energética con una estrategia central mediante la pretende busca fortalecer a Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Casualmente de los que hablaremos hoy.

 

Luego entonces, no está por demás pensar que si en estos momentos se registran fallas en la dotación de energía eléctrica, bien podría tratarse de un bien estudiando sabotaje gubernamental, para seguir culpando al pasado. Luego entonces a la vuelta de un año o un poco más, tras presumiblemente “corregir el error”,  brindar un buen servicio en abastecimiento de energía eléctrica. Cuando la realidad es que se trató de una artimaña o un bien orquestado boicot de esos que acostumbran los gobiernos. Aquí está pues el logro de un objetivo.

 

¿Por qué? Porque entre las principales promesas del Presidente López Obrador están no aumentar el precio de los combustibles más allá de la inflación, además de evitar la compra de energéticos al extranjero y reducir el costo de la energía eléctrica en la franja fronteriza.

 

En efecto, como parte de sus proyectos el nuevo Gobierno federal, en el caso concreto de la autosuficiencia eléctrica, pretende transformar las termoeléctricas para hacerlas más eficientes y benignas con el medio ambiente, así como dar impulso a las hidroeléctricas y a las energías renovables. Y por otro lado plantea generar autosuficiencia petrolífera con la flexibilización del mercado de las gasolinas y el incremento de la exploración y de la producción.

 

Sin embargo, basándonos en la realidad, habríamos de dejar muy en claro que no hay tiempo ni dinero suficiente para esos grandes cambios que requieren miles de millonadas de pesos.  Y la urgencia obliga a la nueva administración, a dar resultados a corto plazo, pues, no debemos olvidar que, por otro lado, están también otros terribles fenómenos como la pobreza, la falta de empleo, y en especial la violencia.

 

Pero, siendo honestos,  la problemática de los apagones,  muy a pesar de los drásticos resultados para el pueblo, más aun cuando están ocurriendo en tiempos de extremo calor como los actuales, pareciera que no genera gran preocupación para el sector oficial, que dicho sea de paso, lo toma como un simple juego de niños.

 

Esto, a pesar de la gran seriedad que encierra.  Y será porque a ellos no les afecta.

 

Y para ilustrar lo anterior, he de retomar parte, de una bien lograda nota periodista por nuestro director Cristian Carlos Sánchez, donde afirma que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) desmiente al delegado federal en BCS Víctor Castro Cosío, quien habría informado que los apagones se debían a una falla en el equipo técnico de la CFE.

 

En efecto, Luis Guillermo Pineda Bernal, comisionado de la CRE escribió: “la Comisión Federal de Electricidad en Baja California Sur podría quedarse sin combustible por falta de pago a Petróleos de México. El buque carguero “Francisco II” que  trae el combustible podría retirarse y dejar el producto que transporta en otra entidad”.

 

Aclara que fuentes de Diario El Independiente  confirmaron que efectivamente los buques “Miguel Hidalgo II”,  “Francisco I Madero”;  y  “Francisco I. Madero II”,  están fondeados esperando la orden a la Comisión Federal de Electricidad  para descargar pero que en ningún momento Pemex ha dejado o enviado una orden de que se deje de surtir a BCS.

 

Y dice que la misma fuente le informó que los apagones nada tienen que ver con la falta de combustible, toda vez que los tanques de la CFE están, en estos momentos al 50 por ciento de su capacidad, sentenciando incluso que la CFE quiere embroncar a Pemex para no responsabilizarse de sus fallas, toda vez que no hay desabasto de combustible.

 

Muchos se preguntan entonces: ¿qué diablos pasa? Cuando por tercera ocasión en lo que va de la semana, el Sistema Eléctrico de la entidad ha declarado estado de emergencia debido a que no cuenta con la capacidad para brindar el servicio; y derivado de ello, anticipa que en algunas colonias de Baja California Sur habrá cortes preventivos de luz.

 

Y nada menos hace unos días el Sistema Eléctrico de Baja California Sur se declara en Estado Operativo de Emergencia al contar con un margen de reserva operativa menor al 4 % y no soportar la contingencia sencilla más severa”, según apuntó el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE)

 

Por su parte, es precisamente el coordinador de programas federales en Baja California Sur, Víctor Castro Cosío, quien ha asegurado  que “no estamos en una emergencia, como se ha querido publicitar”, toda vez que hasta el momento no se ha afectado a ningún centro hospitalario: “tenemos un problema técnico, nos acarrea un problema muy serio que se está tratando de que ningún hospital se quede sin luz.

 

Y agregó algo que se nos hizo aún más extraño: “no hemos tenido problemas; se están priorizando esas áreas, de alguna manera los vecinos se están beneficiando”.

 

Perdón, ¿Qué no hay problema? ¿Qué se están Beneficiando?... Explíquenme por favor.

 

Y mientras esta fiebre de rara declaratonitis está en boga, es ya  la quinta ocasión en que Baja California Sur padece afectaciones en menos de un mes, presentándose cortes de luz en los municipios de Loreto, Comondú, La Paz y Los Cabos.  

 

Y lo peor de todo es que al hablar de la Comisión Federal de Electricidad, se trata de una empresa que nunca nos fía. Y a la cual jamás le quedamos a debe un cinco.

 

Cuestión de tiempo.