• Criminal política en Los Cabos de confrontarse con Conagua y poner en riesgo abastecimiento de agua a la población. • Milena Quiroga, mantiene su ritmo de crecer mediante la suma de actores político como la del regidor Jorge Altamirano, que abandonó el MC. • Se espera que la futura coordinación para la defensa de la 4T atenúe el nivel de confrontación entre morenistas y aliados por la sucesión del 2027.
Definitivamente plantear una
estrategia política donde se ponga en entredicho el suministro de agua a una
comunidad, no solo es una decisión torpe y absurda, sino incluso hasta
criminal. Es totalmente inconcebible que por caprichos producto de la inmadurez,
en Los Cabos el ayuntamiento que encabeza Christian Agúndez, marque distancia
de la Conagua y por ende del Gobierno federal.
Nadie pierde de vista que la
principal necesidad de los municipios de Baja California Sur, es el suministro
de agua, por ello las diversas propuestas políticas colocan como prioridad este
tema y no lo desdeñan y menos a costa de la escasez del vital elemento que es
evidente padecen grandes sectores de población en el municipio de Los Cabos.
Peor aún, la errada estrategia
de convertirse en “candil de la calle y oscuridad de la casa” y montar una
especie de burda obra de teatro pésimamente actuada al repartir agua en algunas
zonas de La Paz, mientras que para los cabeños, el futuro en términos de
distribución del vital líquido, no es nada halagüeño ante el distanciamiento
evidente de Christian Agúndez con la representación del gobierno federal a
través de la Conagua en la entidad.
Por supuesto que gran parte de
la ciudadanía, sabe que el fondo de este tema, es la competencia política que
trae muy desesperado al alcalde de Los Cabos, que, en su prisa por tratar de
desbancar a la alcaldesa de La Paz Milena Quiroga, que encabeza las encuestas
en Morena y que lejos de atentar contra el futuro suministro del agua, ha
planteado diversas gestiones para atender las necesidades del vital elemento.
Como ejemplo está la gestión
para la construcción de la presa El Novillo que mejorará el abastecimiento de
agua.
Pero además de esos esfuerzos
por atender esta prioridad municipal ante el histórico estrés hídrico que
padecen los paceños, la alcaldesa registra la suma de diversos actores
políticos y representantes de sectores sociales como la del dirigente nacional de
la CROC, Isaías González, representantes populares como la diputada del PT
Gabriela Montoya, entre otros, así como del regidor paceño, Jorge Altamirano
que abandonó las filas del partido Movimiento Ciudadano (MC) para sumarse al
proyecto político de Quiroga Romero.
Así que ningún argumento
justifica que la población se ponga en riesgo y se le niegue la posibilidad de
atender un problema tan grave como es la escasez de agua y que en el caso de
Los Cabos, lejos de responder con acciones concretas, parecen estar más enfocados
en absurdas disputas que de fondo no resuelven en absoluto la falta del
indispensable líquido.
Por lo pronto es evidente que
mientras que Quiroga Romero mantiene su ritmo de avance en la competencia
interna que registra la 4T, con la suma de destacados actores políticos y
sociales, en el municipio cabeño parece que el virus de la insidiosa soberbia,
encontró buen alojamiento en el alcalde del PT, Christian Agúndez.
Ya veremos hasta donde
repercuten estas estrategias tan dispares de los munícipes mencionados,
mientras que el resto de los aspirantes a la sucesión gubernamental de
integrantes de la 4T, principalmente Saúl González y Manuel Cota, no pierden de
vista los detalles mientras se mantienen a la expectativa.
Se espera que para el próximo
mes de junio cuando se nombre el responsable de la coordinación de la defensa
de la Cuarta Transformación, baje la temperatura política y la diferencias en
la clase política no estén tan caldeadas.
Ya veremos.