• Con la pasividad el PAN de Rigo mares se ve complicado que puedan derrotar a Morena. • Los morenistas se mantienen con altas perspectivas de triunfo electoral en el 2027. • No bastan solo expresar en medios de comunicación románticos deseos de ganar.
El Partido Acción Nacional
busca alistarse para organizarse desde su interior para enfrentar el próximo
periodo político electoral que culminará con las elecciones del 2027 en el que
se renovarán alcaldías, diputaciones locales y federales, así como la gubernatura
de la entidad.
Pero con una dirigencia como
la que encabeza Rigoberto Mares, poco se podrá hacer si no hay un cambio de
fondo en su taciturna estrategia.
La mediocridad del exdiputado
federal y legislador local, Mares Aguilar, reconocida ya por muchos actores
políticos, debe hacerse a un lado por quienes pretenden aspirar en serio a un
cargo de elección popular.
Con dirigencias como la que
encabeza Rigo Mares, simplemente no se gana.
Valer decir, que hasta ahora,
entre los panistas, uno de los aspirantes más a la vista y que cuenta con mayor
presencia ciudadana, es justamente el diputado federal Francisco Pelayo quien
aspira otra vez a la gubernatura, aunque en esa misma pretensión está la
senadora Susana Zatarain.
Pero definitivamente tanto
desde el interior del Acción Nacional como del resto de los partidos que
potencialmente podrían conformar una alianza opositora tendrán que tomar muy en
cuenta el bajo nivel de competencia que ya a estas alturas representa una dirigencia
como la encabezada por Mares Aguilar.
Algo tendrán que hacer al
respecto más allá de quejarse en corto con sus respectivos equipos.
Por supuesto poco le ayudan a
esa escasa capacidad de convocatoria, como ya lo hemos señalado, la legisladora
local Lupita Saldaña que han tenido una labor desde la oposición realmente muy
tenue, demasiado apacible y complaciente para ser llamada oposición.
Obviamente con esa actitud
pasiva y de cierto grado de conformidad, que no exige ni levanta la voz ante
las polémicas decisiones, será muy complicado establecer una propuesta
electoralmente combativa que remonte las derrotas registradas en el 2021 y 2024.
Así que lo expresado por la
dirigencia estatal del PAN sobre su supuesta intensificación de actividades
proselitistas, aún está por verse, debe ir más allá de una simple declaración a
medios de comunicación.
Definitivamente con lo
realizado hasta ahora, no es suficiente.
Luego de las acciones de los
morenistas, que está claro están decididos a repetir su victoria electoral del
2021 y 2024, será necesario que desde la oposición la dinámica cambie si es que
en efecto se pretende alcanzar una convocatoria social que les permita regresar
a la senda del triunfo.
Para desgracia de los panistas
y de otros partidos opositores a la 4T, requerirán de sacudir la actitud
taciturna de Rigoberto Mares que parece solo estar preocupado por sus
percepciones económicas quincenales que recibe de su partido.
Obviamente todo puede cambiar,
pero hasta ahora esta evidente necesidad de intensificar la labor del partido
azul, parece estar dentro de un grado de conformidad con el que difícilmente
pueden hacer propuestas verdaderamente convincentes.
Los aspirantes a candidaturas
tendrán que seguir haciendo su respectivo esfuerzo desde sus trincheras
particulares antes de que la pobre labor de la dirigente panista los arrastre.
La fuerza de morena y sus
aliados, es evidente que está por encima de prácticamente todos los organismos
políticos. Eso no se puede perder de vista.
Hasta ahora los representantes
de la 4T, encabezado por los morenistas, se perfilan hacia la victoria
electoral sobre todo si en los partidos de oposición como el PAN y otros
organismos políticos se mantiene tan pasivos como hasta ahora.
Se requiere más que solo
deseos.
Un día de estos, alguien
tendrá que ponerle el cascabel al gato.
Ya veremos.