•Con la presidenta Claudia Sheinbaum fortalecemos el proyecto de trasnformación, indicó la alcaldesa de La Paz.
Mulegé, Baja California Sur.- Entre aplausos, muestras de cariño y el respaldo de cientos de familias del norte del estado, Milena Quiroga Romero, presidenta municipal de La Paz, visitó el Valle de Vizcaíno, donde convivió con más de 700 madres de familia en un encuentro que volvió a dejar claro el vínculo que mantiene con el territorio sudcaliforniano.
Desde una de las zonas agrícolas más importantes de Baja California Sur, Milena Quiroga reconoció el esfuerzo diario de las familias trabajadoras del valle, asegurando que Vizcaíno representa una comunidad de gente que “pone el corazón” para salir adelante, aún frente a los retos que enfrenta la región.
Durante su mensaje, la alcaldesa paceña destacó que estos encuentros no solo representan convivencias por el Día de las Madres, sino espacios para mantener comunicación directa con la ciudadanía y fortalecer un proyecto de transformación que —dijo— continúa caminando de la mano de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
“Por el bien de todos, primero los pobres”, reiteró Milena Quiroga, al señalar que la continuidad de gobiernos honestos y cercanos sigue siendo una demanda de la población en distintas regiones del estado.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando habló directamente a las mamás de Vizcaíno. Ahí, Milena Quiroga reconoció la responsabilidad que implica ser madre y aseguró que las mujeres no están solas, destacando además que la llegada de mujeres a espacios de gobierno también ha cambiado la forma de gobernar.
“Se gobierna con firmeza, pero también con mucho amor”, expresó.
La presidenta municipal de La Paz sostuvo que las madres encuentran fuerza incluso en los momentos más difíciles para sacar adelante a sus hijas e hijos, y aseguró que ese esfuerzo obliga a quienes ocupan cargos públicos a trabajar con mayor sensibilidad y compromiso social.
Además, destacó que continuará recorriendo Baja California Sur, luego de encuentros recientes en Los Cabos, La Paz y ahora Mulegé, afirmando que quienes forman parte del movimiento deben mantenerse cerca de la gente, escuchando y caminando en territorio.
Y mientras las mamás de Vizcaíno la abrazaban, el mensaje también quedó claro en el norte del estado: la política que conecta con la gente no se construye desde el escritorio, se construye de frente, en territorio y escuchando a quienes todos los días sostienen a sus familias con trabajo y corazón.