• La protesta inició a las 8:00 de la mañana y persistió más de 10 horas, colapsando movilidad en Cabo San Lucas.
San José del Cabo, Baja
California Sur. Desde las 8:00 de la mañana de este martes, transportistas
turísticos federales mantienen una manifestación en Los Cabos que se prolongó
en un bloqueo en la Carretera Transpeninsular por más de 10 horas.
Entre los inconformes se encuentra el permisionario federal Benjamín Peña,
quien aseguró que el sector enfrenta una situación de hostigamiento por parte
de autoridades estatales. “Hay una cacería de brujas que afecta tanto al
destino como a los permisionarios”, expresó.
De acuerdo con los manifestantes, los operativos realizados por inspectores
estatales de transporte, en coordinación con elementos de seguridad pública y
tránsito, incluyen la detención de unidades que trasladan turistas desde el
aeropuerto. En algunos casos —señalan— los pasajeros son obligados a descender,
mientras las camionetas son enviadas al corralón y se levantan actas
administrativas.
Peña advirtió que este tipo de acciones no solo impacta a los transportistas,
sino también a la percepción del destino entre los visitantes. “Levantan el
acta para que uno vaya y por debajo del agua quieran hacer trato... pero
el turista desde ahí se queda con pésima imagen del destino”, afirmó.
Los inconformes indicaron que, aunque buscaron actuar con cautela para no
afectar a la ciudadanía —evitando puntos de alto flujo y horarios críticos—, la
continuidad de los operativos los llevó a mantener la protesta durante todo el
día.
También señalaron que al menos cinco compañeros han sido afectados con el
retiro de sus vehículos, además de un autobús. Sin embargo, subrayan que el
impacto va más allá, ya que turistas han comenzado a cuestionar si podrían ser
obligados a descender durante sus traslados, lo que consideran una señal
preocupante.
“Esto es una lucha, no hay bandos ni representantes; es el sector cansado de
tener el pie en el cuello y que se les antoje bajar a la gente”, agregó el
permisionario.
Aunado a ello, denunciaron presuntos abusos de autoridad en los operativos, al
asegurar que hay detenciones sin argumentos claros ni emisión de multas.
También criticaron las revisiones mediante códigos QR, las cuales —afirman— se
aplican de forma incorrecta y presentan fallas, con retrasos de hasta dos horas
para la asignación de servicios, sin una respuesta efectiva de las autoridades.
Los manifestantes sostienen que la situación se da en plena temporada baja, lo
que agrava la afectación económica. Advirtieron que, de continuar estas
condiciones, podría haber repercusiones en el flujo de visitantes, al
considerar que la incertidumbre y las malas experiencias afectan directamente
la imagen del destino turístico.