• Mientras persiste el desabasto en Cabo San Lucas, ciudadanos reclaman acciones fuera del municipio y exigen soluciones de fondo.
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San José del Cabo, Baja
California Sur.- A más de un mes sin recibir agua por la red, habitantes del
fraccionamiento Brisas del Pacífico Infonavit salieron a las calles este martes
5 de mayo, con bloqueos parciales en vialidades y la carretera Transpeninsular,
para visibilizar una problemática que, aseguran, se ha vuelto recurrente.
Vecinos relatan que han pasado hasta 38 días sin suministro y que, cuando el
servicio llega, es insuficiente para cubrir necesidades básicas. La situación
afecta especialmente a adultos mayores y personas con discapacidad, quienes
enfrentan mayores dificultades para almacenar o conseguir agua por otros
medios.
“Aquí no es que uno quiera
protestar, es que ya no hay de otra. Pagamos recibos altos y el agua
simplemente no llega”, comentó una residente; los recibos mensuales les llegan
hasta por 750 pesos, adicional a los 500 pesos que pagan por llenar sus tinacos.
El apoyo mediante pipas por parte del municipio tampoco logra cubrir la
demanda. De acuerdo con testimonios, en ocasiones se entrega apenas un tinaco
por vivienda, lo que resulta insuficiente tras semanas sin servicio.
En medio de esta situación, el malestar creció entre los colonos
luego de que el alcalde de Los Cabos difundiera actividades en la ciudad de La
Paz relacionadas con la distribución de agua.
Lupita, vecina de la colonia,
cuestionó esta decisión al señalar que mientras en otras zonas se
realizan estas acciones, en su comunidad el problema sigue sin
resolverse. “Un tinaco cuando mandan pipas, un tinaco por casa y qué
hacemos con eso después de 40 días que no nos mandan, ahora Agúndez
mejor anda llevando agua a La Paz cuando aquí es donde necesitamos", dijo.
Durante la manifestación,
autoridades del organismo operador acudieron al lugar, aunque en un primer
momento no ofrecieron una solución inmediata, posteriormente, el director Ramón
Rubio Apodaca planteó una serie de compromisos, entre ellos reforzar el suministro
mediante pipas gratuitas, retomar el esquema de tandeo en cuanto las
condiciones lo permitan y brindar facilidades para reducir adeudos acumulados
por los usuarios.
Sin embargo, para los habitantes, las promesas resultan insuficientes frente a
una crisis que se repite. Señalan que la espera por proyectos como la
desaladora número dos no resuelve la urgencia diaria de contar con agua en sus
hogares y advirtieron que de repetirse una espera tan larga seguirán con estas
medidas.
La protesta refleja no solo la falta del servicio, sino también un creciente
cuestionamiento ciudadano sobre la gestión y distribución de los recursos en un
municipio donde el acceso al agua continúa siendo una de las principales
demandas sociales.