El gobernador de Baja California Sur afirmó que existe una estrategia para desviar la atención del presunto intervencionismo y espionaje en Chihuahua, y reiteró su respaldo y amistad con Rubén Rocha Moya.
La Paz, Baja California Sur.-
El gobernador de Baja California Sur (BCS), Víctor Manuel Castro Cosío, aseguró
que no teme ser acusado por el gobierno de Estados Unidos de presuntos nexos
con el narcotráfico y sostuvo que existe una “guerra sucia” para desviar la
atención de lo sucedido en Chihuahua, en referencia a las denuncias sobre
presunto espionaje e intervención por parte de la CIA.
El mandatario estatal calificó
como “penoso” que, a través de acusaciones “sin pruebas”, se pretenda responder
a las revelaciones sobre presuntas acciones de inteligencia estadounidense en
territorio mexicano.
“Qué penoso es que a través de
una acusación sin pruebas se esté trabajando la respuesta que hubo por la
intervención de la CIA en Chihuahua”, expresó.
Castro Cosío afirmó que se
trata de una estrategia para “echar humo” sobre la situación y minimizar el
debate relacionado con el presunto espionaje.
“Lo han hecho así: utilizar la
bomba para tratar de echarle humo a la realidad que se está viviendo. Es un
intervencionismo directo probado y ellos, con el infundio, quieren destapar la
caja negra. Es el ABC bien aplicado de parte del imperio para tratar de
desvirtuar lo que ellos están haciendo, que es el espionaje”, declaró.
El gobernador también señaló
que la CIA “tiene una historia terrible” de acciones desestabilizadoras no solo
en América, sino en distintas partes del mundo, y aseguró que actualmente se
busca “calumniar” al gobernador sinaloense con licencia.
“Hoy no encuentran otra salida
más que calumniar al compañero Rubén Rocha”, sostuvo.
Durante su declaración, Castro
Cosío reiteró públicamente su amistad con Rocha Moya y afirmó que no ocultará
relaciones personales por acusaciones que, insistió, no han sido comprobadas.
“La amistad de un servidor
jamás va a ser puesta a prueba por una calumnia o una verdad, si es que llegara
a resultar. Yo quiero mucho a don Rubén y lo he expresado”, manifestó.
Sobre la posibilidad de que él
mismo pudiera ser señalado por autoridades estadounidenses, el mandatario dijo
no tener temor y sostuvo que cada persona debe responder individualmente por
sus actos.
“Yo jamás he sido cómplice de
nadie. Cada quien tiene que hacerse responsable de sus hechos y de sus actos”,
señaló.
Castro Cosío insistió en que
mantendrá su postura de respaldo mientras no existan pruebas concluyentes y
reiteró que, en cualquier caso, cada persona deberá responder legalmente por sus
acciones.