• Cuestión de escarbar.
Esos trueques hasta cierto
punto legales, que está haciendo Rubén Muñoz Álvarez para evitar la sentencia,
son claras astucias para que la autoridad se olvide de otros datos.
Datos que, a modo de refrescar
la memoria de la autoridad, los daré más adelante.
Por lo pronto, simplemente
diré que muy seguramente la alcaldesa Milena Quiroga Romero, sí los ha de tener
bajo la manga para en su momento presentarlos ante el Fiscal Anticorrupción de
Baja California Sur.
¿Por qué...?
Porque en su momento, fue
precisamente la propia alcaldesa quien dijo a los cuatro vientos que allí al
interior de las anteriores administraciones del ayuntamiento de La Paz existió
toda una red de corrupción.
Fue esa vez, que con entereza
y valentía Milena Quiroga destapó esa cloaca pestilente, adelantando inclusive
la intervención de auditorías externas.
En ese entonces la postura de
la Presidenta Municipal nos brindó un esperanzador aliciente de que entre
aquellos que comulgan con la 4T, sí hay quienes rechazan las corruptelas.
También al mismo tiempo,
pudimos observar que desde aquella pasada administración hubo quienes supieron
tejer finito desde el sigilo de la hipocresía y de los oscuros rincones de la
mentira, tal cual acostumbra Rubén Muñoz.
Porque de cualquier manera el
primero en colocarse en esa fila de corruptos es precisamente el ahora
exalcalde Rubén Muñoz Álvarez.
Y para ello es cuestión de
escarbarle un poco.
Así es.
Tal como lo dije líneas arriba,
en cuanto a que la alcaldesa guarda datos bajo la manga, me refiero a que:
1.- Se dijo con anterioridad
que Rubén Muñoz tenía más de 100 aviadores en su administración.
2.- Recuérdese que durante la
última sesión de cabildo de la anterior administración el regidor Pavel Castro
Ríos, cuestionó severamente a Rubén Muñoz sobre el desvió de más de 38 millones
de pesos.
3.- También se afirmó que en
la administración de Rubén Muñoz durante los tres años de gobierno el
endeudamiento creció a pasos agigantados al grado de llegar a mil 394.4
millones de pesos lo que representa casi el 70 por ciento del presupuesto anual
del Ayuntamiento de La Paz. A esto se agrega que no se solventaron
observaciones cuantificadas en 110.2 millones de pesos, lo que deja entrever
malos manejos de los recursos.
En pocas palabras tales
recursos no se encuentran respaldados con la documentación original que
justifique y compruebe el destino de los mismos.
Todo ello más lo dicho por la
propia alcaldesa, respecto a que la deuda con “terceros institucionales” creció
de 502 millones 904 mil pesos a 883 millones 978 mil 541 pesos; es decir, más
de 381 millones de pesos, aclarando que la tercera o cuarta parte de los casos
que atiende en sus audiencias públicas,
tiene que ver con trabajadores
que les descontaron “el pago de su casa”, pero no lo reportaron y ahora “no les
liberan sus escrituras” por deudas de administraciones pasadas.
Por todo lo antes descrito la
pregunta obligada es: ¿Tiene o no tiene mucho más trabajo la Fiscalía
Anticorrupción de Baja California Sur?
No me cabe pues la menor duda
que esas venenosas arañas supieron tener demasiado fino esa red de corrupción.
Y ya después con esa actitud
perversa hubieron de acarrear todo ese manojo de desaciertos, que en su
conjunto dejaron esas herencias malditas que ahora, como pesadas losas cargan a
sus espaldas Milena Quiroga y sus colaboradores.
En efecto, porque hablar de
corrupción, es hablar de desvergüenza, descaro y cinismo, como es el caso del
ahora exdiputado federal y exalcalde.
Por eso, el pueblo en general
aplaude para que las autoridades actuales ya empiecen a sacar los trapitos al
sol, y sobre todo procedan en contra de quien sea, sin importar el color de
partido al que pertenezcan.
Es decir, como fue el caso del
Contralor Municipal del Ayuntamiento de La Paz, Ernesto Alonso Rodríguez
Hurtado, quien en su momento presentó las primeras denuncias ante la
Procuraduría General de Justicia del Estado en contra de funcionarios del
gobierno de Rubén Muñoz Álvarez.
Y fue quien precisamente dijo:
“no nos detendremos hasta lograr la reparación o el resarcimiento de los daños
a la Hacienda Pública Municipal y al buen ejercicio del servicio público
encomendado, así como ante aquellos exservidores públicos que se encuentren
sujetos a investigación”.
Lo cierto de todo es que la
contraloría municipal tiene mucho qué hacer al respecto, como también tienen
mucho que hacer los integrantes de las Comisiones Unidas de Transparencia y
Anticorrupción del Congreso del Estado.
Y si hago referencia a las y
los diputados habría que recordar que ellos y ellas hicieron un firme
compromiso de llegar a esta Legislatura.
Sí, su compromiso inicial fue:
“trabajar en una misma dirección, por un Congreso transparente, por un gobierno
sin corrupción, por un gobierno que no de vergüenza, que no engañe, que no
robe, que en verdad sea transparente”.
Por tanto, hacen bien esos
representantes del pueblo en hablar así. Y no que se conviertan en comparsa, y
tapadera de actos vandálicos.
En fin, si al inicio de esta
entrega hablé de trueques legales fue porque en efecto, la audiencia inicial ha
sido diferida en múltiples ocasiones, con prórrogas concedidas a la defensa, lo
que ha retrasado el avance del caso, incluso con solicitudes de 60 días más de
gracia para el proceso hasta 2026.
Por tanto, aún no existe una
fecha definida para dictar sentencia a Rubén Muñoz, quien ciertamente a sido
vinculado a proceso por el delito de ejercicio ilícito del servicio público.
Pero en todo ello solamente
hacen referencia al caso Punta Norte.
Entonces, la pregunta es: ¿Y
las otras corruptelas y perversidades...?
Cuestión de tiempo.