• Uno de los créditos fue por 500 millones de pesos y el otro por 200 millones de pesos, ambos con un plazo menor a un año.
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La Paz, Baja California Sur.-
Una publicación difundida en redes sociales por el morenista Juan Luis Rojas
Aguilar colocó bajo escrutinio público el manejo contable de dos créditos
bancarios a corto plazo contratados por el Gobierno de Baja California Sur
(BCS) durante 2025, por un monto total de 700 millones de pesos.
Según la información, la
Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) registró en noviembre de 2025
la contratación de dos financiamientos con el Banco Santander (México), S.A.,
institución de banca múltiple.
Uno de los créditos fue por
500 millones de pesos y el otro por 200 millones de pesos, ambos con un plazo
menor a un año.
Los datos provienen del
apartado de “Financiamientos y obligaciones inscritos en el Registro Público
Único”, donde se consigna que las obligaciones corresponden al Gobierno de Baja
California Sur, fueron contratadas el 12 de noviembre de 2025 y posteriormente
inscritas ante Hacienda.
·
Créditos
“ocultos” en la contabilidad, expone Rojas
Sin embargo, el señalamiento
central del activista no se dirige a la existencia de los créditos, que
reconoce como debidamente registrados ante la federación, sino a su presunta
ausencia en la contabilidad mensual del gobierno estatal durante el ejercicio
fiscal 2025.
Según la publicación, los 700
millones de pesos no habrían sido reflejados en los reportes contables del
estado en ninguno de los meses de ese año, lo que, a su juicio, reproduce una
práctica que se habría repetido de manera consecutiva desde 2023 en el caso de
créditos a corto plazo.
Rojas Aguilar afirma que, a
diferencia de los financiamientos de corto plazo contratados en 2021 y 2022,
los cuales sí fueron incorporados a la contabilidad estatal, a partir de 2023
el gobierno estatal habría dejado de registrar este tipo de obligaciones
financieras.
En su análisis, el activista
sostiene que estos créditos deben ser cubiertos con recursos propios del
estado, es decir, ingresos locales que no forman parte de las participaciones o
aportaciones federales y que, por tanto, no son auditados por la Auditoría
Superior de la Federación (ASF), cuya competencia se limita a los recursos
federales transferidos a las entidades.
Bajo esa lógica, señala que la
omisión contable permitiría al gobierno estatal manejar estos recursos sin el
mismo nivel de fiscalización federal, una práctica que califica como
preocupante en un contexto donde la ASF ha emitido observaciones acumuladas por
más de 5 mil 500 millones de pesos a la administración estatal en ejercicios
anteriores.
“Si no les ha importado
solventar 5,500 millones que la Auditoría Superior de la Federación les ha
observado, menos les importa no ingresar los créditos bancarios contratados a
un plazo menor a un año ¡Y ya estamos en el bienio de Hidalgo!”, escribió Rojas
Aguilar.
Hasta el momento, el Gobierno
del Estado de Baja California Sur no ha emitido una postura pública para
confirmar o desmentir si los créditos a corto plazo contratados en 2025 fueron
o no incorporados en la contabilidad estatal, ni ha explicado el destino
específico de esos recursos.
·
Antecedentes
El Registro Público Único de
Financiamientos y Obligaciones es el mecanismo federal mediante el cual se
transparentan los créditos y compromisos financieros contratados por entidades
federativas y municipios.
Su inscripción es obligatoria
y permite conocer montos, plazos, instituciones acreedoras y fechas de
contratación, aunque no sustituye la obligación de los gobiernos locales de
reflejar estos movimientos en su contabilidad y en sus informes financieros periódicos.