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Hoy es domingo, 25 de septiembre de 2022

Realidad de BCS

Partidos de oposición a Morena se recomponen. El reto del PAN es reconectarse con la ciudadanía. El PRI ante la disyuntiva de enfrentar las consecuencias políticas de aprobar la reforma energ




A cuatro meses de realizada la elección estatal y a un mes de arranque de la nueva administración estatal, la mayoría de los principales partidos políticos se encuentran en una franca reorganización interna con la clara intención de llegar lo mejor preparados que sea posible para la próxima contienda que será en el 2024.


Para quienes obtuvieron la victoria que en su mayoría fueron representativos de Morena, su tarea actual es acomodarse en los diversos puestos de representación popular que ahora ocupan, para tratar de cumplir a la población con las expectativas creadas durante la campaña electoral.


Pero para quienes la mayoría de los votos no les favoreció, su labor está concentrada principalmente en la reorganización interna de sus respectivos organismos políticos.


Esto sucede en el PRI que recientemente nombró como presidente estatal a Fabrizio del Castillo pero que aún no termina de definir cómo será su actuación en la entidad, sobre todo ahora que se encuentran en una fuerte polémica por la posibilidad de aprobar la reforma energética que promueve el presidente Andrés Manuel López Obrador.


Por supuesto que el tricolor tendrá que encontrar la fórmula para salir adelante ante un futuro en donde existe la posibilidad de romper la alianza electoral que se conformó con el PAN y el PRD para enfrentar el pasado proceso electoral.


De aprobar el Revolucionario Institucional la reforma energética mencionada, le resultará muy complicado digerir el tema y traducirlo en positivo hacia los diversos sectores de la sociedad, además de reconfigurar su participación a nivel de alcaldías en los cabildos donde tiene representación y en el Congreso del Estado donde el divorcio con sus hasta ahora partidos aliados, sería inminente.


Por su parte el PRD, que dirige Noé de la Rosa, se encuentra también en una reorganización interna que incluso podría llegar a la posibilidad de refundarse no solo en términos de órganos directivos, sino incluso hasta para cambiar de nombre y logotipo de este partido que se fundó en 1989.


Vale decir que este organismo político, el sol azteca, encabezó dos sexenios estatales en donde fue la principal fuerza política de la entidad, antes del desplome en la simpatía ciudadana que sufrió a partir del 2011.


Por su parte el PAN a nivel local también se encuentra ante la necesidad de elegir su nueva dirigencia estatal, de sustituir a su fracasado dirigente Carlos Rochín y en donde hasta ahora existen solo dos aspirantes, la exdiputada local Maritza Muñoz, que representa la vieja y estatizada guardia panista y la actual Senadora de la República, Lupita Saldaña que es apoyada por los recién electos diputados federales y locales.


Ambas panistas se disputarán la posibilidad de dirigir los destinos del blanquiazul y de llegar al próximo proceso electoral con condiciones de competitividad, aunque, a decir verdad, será muy complicado pues el PAN no supo aprovechar que contaba con el gobierno estatal y simple y sencillamente perdió casi todo. La autosuficiencia política mal entendida los derrumbó.


Ahora tendrán que trabajar arduamente, replantearse y acercarse a la población y olvidarse de esa política distante de las clases populares que aplicó el gobierno estatal anterior y que a la postre tuvo un alto costo político electoral tanto en el 2018 como en las recientes elecciones de este año.


Por supuesto que Morena, por su parte, también hizo renovación de su dirigencia estatal con Guillermo Guzmán a la cabeza, pero es evidente que este partido se encuentra en un relax que jamás habían experimentado sobre todo porque tiene en su poder la representación del gobierno estatal, la mayoría de los diputados federales, las alcaldías y el congreso estatal. Aquí el reto es saber administrar tanto poder político y no indigestarse con esta condición.


En fin, ya veremos cómo se registra la recomposición partidista en el último trimestre del año en donde estos organismos políticos buscarán reajustarse para empezar el año 2022 con la confianza suficiente de enfrentar los retos políticos de ser posición en los próximos meses con la actitud adecuada y convocatoria ciudadana como para reconquistar el ánimo de victoria electoral para el proceso del 2024.

Ya veremos.