• Entonaron consignas como “No es un caso aislado, se llama patriarcado”, “Vivas se las llevaron, vivas las queremos” y “Ni una más”; denuncian al Director del Tecnológico de La Paz.
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La Paz, Baja California Sur.–
Decenas de colectivos feministas, familiares de víctimas y ciudadanas
participaron este 8 de marzo en la marcha por el Día Internacional de las
Mujeres en la capital sudcaliforniana, donde exigieron justicia ante los
feminicidios, la violencia de género y la desaparición de mujeres en el estado
y el país.
La movilización inició
alrededor de las 17:00 horas en el Malecón de La Paz, a la altura de las calles
Álvaro Obregón y Márquez de León.
Desde ese punto, el
contingente avanzó por el paseo costero hasta el monumento conocido como “La
Paloma”, ubicado en la intersección de 5 de mayo y Álvaro Obregón, donde
concluyó la jornada con la lectura de posicionamientos y consignas.
Durante el recorrido, las
participantes portaron pancartas y entonaron consignas como “No es un caso
aislado, se llama patriarcado”, “Vivas se las llevaron, vivas las queremos” y
“Ni una más”.
A lo largo del trayecto se
sumaron más mujeres al contingente, que recorrió el Malecón en medio de la
presencia de turistas y ciudadanos que observaron la manifestación.
Colectivos y organizaciones
señalaron que la marcha forma parte de una movilización global que busca
visibilizar la violencia estructural que enfrentan las mujeres y exigir
respuestas institucionales.
·
Exigen
justicia y atención a la violencia feminicida
Durante la concentración final
se dio lectura a un pronunciamiento de la Asamblea Feminista de Baja California
Sur, que advierte que la violencia contra las mujeres en la entidad persiste y
se ha normalizado.
Señalan que, de acuerdo con
cifras oficiales, en 2025 se registraron 28 homicidios de mujeres y seis
feminicidios en Baja California Sur, además de reportes de desaparición de 115
niñas y adolescentes y 81 mujeres en la entidad.
El posicionamiento también
cuestiona la efectividad de las políticas públicas para prevenir la violencia
de género y denuncia retrasos en investigaciones de casos de feminicidio.
Las participantes exigieron
justicia para víctimas y sus familias, además de acciones efectivas por parte
de las autoridades para prevenir la violencia y garantizar seguridad para las
mujeres.
·
Diversas
demandas sociales
El pronunciamiento incluyó
señalamientos sobre violencia en distintos ámbitos, como espacios laborales,
instituciones educativas y servicios de salud.
También se denunciaron casos
de acoso en instituciones educativas y se exigió la aplicación efectiva de
protocolos contra la violencia de género.
Entre las demandas se incluyó
el acceso efectivo a la interrupción legal del embarazo, la mejora de los
servicios de salud para mujeres y la eliminación de la criminalización del
aborto.
Asimismo, se planteó la
necesidad de investigaciones con enfoque de derechos humanos en casos de
violencia contra niñas y adolescentes.
·
Manifestación
pacífica y cobertura
La manifestación se desarrolló
de manera mayormente pacífica. Durante la cobertura periodística y previo a la
marcha, integrantes del movimiento solicitaron a reporteros varones mantenerse
a cierta distancia del contingente principal.
Desde la zona del Malecón,
Diario El Independiente documentó el avance de la marcha y las consignas
expresadas por las participantes.
Además de La Paz, se
reportaron movilizaciones con motivo del 8M en otros municipios de Baja
California Sur, como Los Cabos, Loreto y Mulegé.
Las participantes reiteraron
que la movilización busca visibilizar la violencia contra las mujeres y
mantener la exigencia de justicia.
“Marchamos por las que ya no
están, por las que sobrevivieron y por las que vienen”, se expresó durante su
pronunciamiento final.
·
Denuncias
contra directivos del Instituto Tecnológico de La Paz
Durante el pronunciamiento
leído al concluir la marcha, colectivas feministas también denunciaron
presuntos casos de acoso y encubrimiento institucional en el Instituto
Tecnológico de La Paz. En el documento señalaron al director del plantel, Mario
Cortés Larrinaga, y a la subdirectora Carmen Angulo, a quienes acusaron de
proteger a un funcionario señalado por agresiones contra mujeres y de destituir
del cargo a la víctima que denunció los hechos.
Asimismo, mencionaron que el
subdirector de Servicios Administrativos, identificado como Pablo N., ha sido
señalado como agresor y que las autoridades del plantel han desincentivado las
denuncias al advertir que las personas que reportan acoso podrían ser
identificadas mediante las cámaras internas del campus. Ante ello, exigieron
que no haya servidores públicos ni docentes señalados por acoso en
instituciones educativas y que se apliquen de manera efectiva los protocolos
contra la violencia de género