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Hoy es sábado, 4 de diciembre de 2021

Realidad de BCS

• Formalización de la alianza partidista y posibles nombres de pre-candidatos se esperan para finales de octubre • La carencia más grave de Morena es la falta de un verdadero liderazgo, no existe esa figura por ello el desorden y el ambiente de “sálvese el que pueda” • El resultado electoral a favor del PRI en Hidalgo y Coahuila es resultado de buenos gobiernos estatales. En BCS puede pasar lo mismo en torno al PAN y sus aliados


Entramos ya a la tercera decena del mes de octubre en el que seguramente habrá más claridad sobre las decisiones en torno de las posibles candidaturas a la gubernatura, así como a la posibilidad de que se formalice la alianza entre partidos para buscar candidaturas en común, al tiempo que en Morena la confrontación interna es ya una cotidianidad que tiende a agravarse.

 

Por supuesto que se ha especulado mucho sobre este tema, en parte por el nerviosismo que algunos ya expresan a estas alturas del proceso y en parte por la incertidumbre que provoca la natural competencia de los diversos grupos políticos.

 

Por el lado de Morena como ya lo hemos señalado en este espacio, la división generada por la búsqueda de la candidatura a la gubernatura no solo se observa en ese nivel, sino también en la lucha por las candidaturas a las alcaldías sobre todo ahora que la disposición por parte de las autoridades electorales es que tendrán que ser tres de las cinco alcaldías propuestas encabezadas por mujeres.

 

La lucha interna es cada día más agresiva, fuerte y hasta ahora no se observa unan figura en torno a la cual se puedan congregar todos los grupos internos.

 

La carencia más grave de los morenistas es la falta de un verdadero liderazgo, no existe esa figura de este tipo, por ello el desorden y ambiente de “sálvese el que pueda”.

 

Por su parte en los partidos de oposición a Morena y sus posibles aliados, buscan hacer una gran alianza partidista conformada hasta ahora por el PAN, PRI, PRD, PRS, Partido Humanista y aunque el partido Movimiento Ciudadano, ha dicho que irá solo en este proceso, no se descarta que podría sumarse también a esta fuerza política que por lo visto pretende ir a la segura para obtener la mayor cantidad de votos en la jornada del próximo seis de junio.

 

Hasta ahora se han sumado aparentemente sin mayores problemas los referidos partidos, pero está claro que una de las primeras decisiones complejas que se tendrán que tomar, será la definición del método de selección de candidatos que se espera sea por medio de encuestas y evaluaciones que por sobre todas las cosas, puedan asegurar la simpatía y preferencia ciudadana que ya desde ahora se pueda prever.

 

Obviamente la conformación de candidaturas comunes que permitan por una parte escoger a candidatos con posibilidades de éxito y apoyado por la conformación de una gran fuerza conjuntada por tan diversas corrientes políticas no será tan sencillo de lograr.

 

Por lo pronto la voluntad política de estos organismos con evidentes antagonismos ideológicos está demostrada en el punto de coincidir en que para evitar que Morena repita el triunfo del 2018, será necesaria esa referida alianza partidista.

 

Lo que se registró el pasado fin de semana en Hidalgo y Coahuila donde el PRI resultó triunfador por encima de los morenistas, es un reflejo de lo que puede impactar en el proceso electoral los gobiernos estatales bien calificados que fue el caso de estas entidades donde el tricolor aún gobierna.

 

Algo parecido podría registrase en la media península donde el gobierno estatal local emanado del PAN, tiene excelentes números, incluso considerado como uno de los cinco gobiernos estatales mejor calificados del país, podría reflejarse también con una ratificación electoral ciudadana de apoyo al blanquiazul y sus respectivos aliados.

 

Aunque vale decirlo, de ello también dependerá en gran medida sobre quién recae la nominación de esta candidatura por la gubernatura sudcaliforniana.

 

Por supuesto, en una la lógica lineal, implicaría que por encima de cualquier color, grupo o afecto tendrán que ponerse sobre la mesa los números reales, las irrefutables mediciones y sondeos, esos que ya desde ahora perfilan un mapa de lo que sería el potencial resultado de las elecciones del 2021.

 

En ese sentido, se espera que para los últimos días de octubre, se descorra el velo y se conozcan nombres de posibles abanderados, para que a partir de ahí se hagan las alineaciones políticas necesarias.

 

Y veremos qué sucede.