Diario El Independiente navidad 2019

Realidad de BCS - lunes 25 noviembre 2019


• México padeció 70 años el PRI-gobierno y ahora enfrentan la más grande contradicción histórica con el Morena-gobierno que pasa por encima de lo que sea con tal de salirse con la suya • El autoritarismo de la 4T, mal disfrazado por López Obrador de democracia izquierdista es encabezado en BCS por el superdelegado Víctor Castro Cosío • Sería preguntar a quienes aún sobreviven al movimiento del 68 y 70´s y preguntarles su opinión sobre lo que ahora ven en un gobierno que utiliza la izquierda como maquillaje para comportarse como lo más echado a perder del cuestionado priismo gubernamental

Los jóvenes de los años, sesentas y setentas que se oponían al gobierno federal priista, lucharon incluso a costa de su vida por colocar en la máxima autoridad del país a una propuesta de gobierno izquierda que acabara con los excesos de un priismo que en su agonía gubernamental se vio en la necesidad de abrir espacios a una serie de instituciones ciudadanas mismas que hoy se encuentran justamente a punto de ser eliminadas.

 

La paradoja de aquel esfuerzo ciudadano es que ahora existe un gobierno supuestamente progresista, emanado de una llamada izquierda conformada por militantes que proceden prácticamente de todos las corrientes (derecha, centro e izquierda), que es una verdadera decepción.

 

El jefe máximo, el jerarca que se perfila para ser un autoritario líder de fieles e ineficientes seguidores es el presidente Andrés Manuel López Obrador que con un cinismo enfermizo le da igual mentir, violar la ley, burlarse de las instituciones y por supuesto de la población.

 

Decir que es preferible no crecer económicamente y que el país está mejor que antes cuando el registro de asesinatos en apenas once meses de gobierno, ronda ya la cifra de los 30 mil, es no solo una burla sino una verdadera muestra de lo mal que puede estar el país en los próximos años pues apenas este domingo primero de diciembre se cumple el primer año del mandato federal.

 

Vaya panorama y sueños convertidos en pesadillas para muchos de aquellos que sobrevivieron a la lucha contra el PRI-gobierno y ahora enfrentan la más grande contradicción histórica justamente en el Morena-gobierno que pasa por encima de lo que sea con tal de salirse con la suya.

 

Ahora han lanzado una campaña en contra del propio INEGI justamente porque esta institución ha dado a conocer cifras que no son del agrado del jefe del ejecutivo federal que supone ilusamente que basta una conferencia de prensa mañanera para hacer que las condiciones socioeconómicas del país mejoren.

 

Por supuesto que para llevar a cabo esta cruel labor de destruir instituciones e imponer al mismo tiempo ilegalidades como el nombramiento de Rosario Piedra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), requiere de la ayuda de sus enajenados colaboradores que en cada entidad tratan sin éxito de disfrazar las pésimas decisiones gubernamentales.

 

En Baja California Sur, no es la excepción.

 

López Obrador cuenta con simpatizantes y seguidores-alabadores pero principalmente con quien se dice su cercano colaborador, el superdelegado Víctor Castro Cosío, que ha guardado silencio en torno a la posibilidad de cambiar la ley para que se haga especie comercial el Dorado y no solo de exclusiva para la pesca deportiva y al mismo tiempo reconoce que debido a las medidas de austeridad, Conapesca solo cuenta con siete inspectores para vigilar más de dos mil 230 kilómetros de litoral sudcaliforniano.

 

¿Qué dirían aquellos jóvenes que murieron en el movimiento del 68 y vieran que el primer gobierno federal emanado de la supuesta izquierda hace lo que hace?

 

Tal vez mejor sería preguntar a quienes aún sobreviven a aquel movimiento sesentero y preguntarles su opinión sobre lo que ahora ven en un gobierno que utiliza la izquierda como disfraz para comportarse en muchos temas como lo más echado a perder del cuestionado priismo gubernamental.

 

¿O cuál sería el comentario de Don Benito Juárez si viera la serie de barbaridades espetadas por el presidente López Obrador y que también sin pudor alguno las trata de calificar como medidas liberales?

 

Valdría quizás la pena preguntarse a estas alturas, cuando este fin de semana se cumple el primer año del gobierno morenista, si realmente llegó el llamado “cambio verdadero” para ayudar a la población o es definitivamente la llegada al poder de un grupo de oportunistas que disfrazados de libertarios solo se han aprovechado de la necesidad ciudadana de alcanzar mejores condiciones de vida.

 

Por supuesto los mexicanos “rebeldes” de los sesentas y setentas jamás imaginaron que habría en nuestro país un gobierno supuestamente de izquierda mucho más intolerante y rastrero que algunos de los gobernantes más destacado de la época priista.

 

No es por preocupar, pero seguramente más de cuadro ciudadanos ya a estas alturas se preguntan sobre el incierto futuro de nuestro país ante la decepcionante actitud de los nuevos representantes populares federales.

 

Por supuesto que muchos morenistas (pero no todos) no lo quieren aceptar, pero hoy por hoy México está en peores condiciones económicas y de seguridad social que apenas el año pasado.

 

Desde luego habrá que trabajar mucho en el cambio en nuestra manera de pensar como sociedad para poder mejorar nuestro futuro, por supuesto sin hacer caso a la serie de mentiras oficiales en que se ha convertido la famosa mal llamada “4T”.

 

¿No le parece así amable lector?