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Realidad de BCS - miércoles 11 julio 2018


· PAN y PRI requieren hacer un autoanálisis exhaustivo y estrictamente honesto para recomponerse y seguir adelante para el 2021 · En el tricolor continúan los caprichos y ahora Pedro Barroso, hermano del senador Ricardo Barroso impugnó la única regiduría plurinominal asignada a ese partido en La paz · La tarea no será sencilla en la conformación de una nueva plataforma política-electoral


Una vez concluido el conteo de los votos y que ha quedado prácticamente definidas el cien por ciento de las posiciones en que quedarán victoriosos y vencidos de la pasada jornada electoral, la atención se centra ahora en lo que harán a partir de esta semana los diversos partidos políticos para los objetivos a corto mediano y largo plazo político con miras al 2021.

 

¿Por qué tan pronto aparece en la mesa de los diversos analistas y dirigentes partidistas el posible escenario el 2021?

 

Simple y sencillamente porque la nueva configuración política del país y de la entidad, obligará literalmente a todos los actores políticos a replantear la manera de hacer la tarea para la conformación de lo que podría ser la plataforma para la sucesión gubernamental.

 

De entrada, tanto en el PRI como en el PAN parece existir urgencia en la renovación de sus respectivas dirigencias nacionales para que además de hacer un exhaustivo autoanálisis sobre lo que está bien y lo que ya no funciona, es prioritario en congregarse en torno a la fuerza potencial que puede ser orientada a participar con éxito en los retos venideros.

 

Estos partidos a pesar del tremendo golpe que les propinó Morena, son definitivamente las fuerzas que le harán la competencia al partido de López Obrador, ya que el resto de los organismos políticos, entre los que se encuentran el PES, Nueva Alianza, Movimiento Ciudadano y hasta el PRD quedaron y disminuido e incluso en algunos casos hasta el registro nacional están a punto de perder.

 

Así que a nivel local los priistas como los panistas seguramente ya desde ahora se encuentran tratando de concentrarse en la próxima medida que les permita recomponerse de esta inesperada derrota que removió hasta lo más profundo de sus estructuras internas.

 

En el PRI sudcaliforniano, por ejemplo, que hasta ahora encabeza Gabriela Cisneros bajo la estricta dirección del aún senador y dirigente nacional de la CROC Isaías González, quien por cierto será un nuevo diputado federal por la vía plurinominal, literalmente tendrán que rescatar lo que puedan de los escombros en que quedó este organismo político luego de la peor derrota electoral registrada a nivel nacional.

 

Tendrán que dejar atrás los caprichos y la súper ventilada y conocida división interna de los tradicionales liderazgos, que nunca (ni antes ni después de la campaña) se pusieron de acuerdo y que todo parece indicar que seguirán por la ruta del desacuerdo, como se observa ahora apenas a

diez días de la elección, la impugnación que presentó Pedro Barroso, hermano del senador Ricardo Barroso, a la designación de la una regiduría plurinominal a Iris Celina Álvarez Banderas en el ayuntamiento de La Paz, que encabezará como alcalde, el morenista Rubén Muñoz Álvarez.

 

Vaya, para variar, más de lo mismo en el tricolor sudcaliforniano.

 

Por su parte en el PAN sudcaliforniano, que se desempeña como presidente en funciones, Javier Bustos, también se verá obligado por las circunstancias a realizar ese autoanálisis exhaustivo, sobre todo, estrictamente honesto y sincero para reorganizarse y rescatar de la fuerza y capacidad que demostraron en este proceso electoral y replantear las tareas por hacer.

 

Acción Nacional tendrá el reto de sumar la fuerza que representan los grupos que disputaron alcaldías, diputaciones y senadurías y que ahora no lograron la mayoría de los votos, pero que definitivamente tienen un potencial que seguramente no dejarán que se pierda.

 

Ese seguramente será al reto, mantener a unidad de los diversos actores políticos de blanquiazul, quienes al mismo tiempo, no pierden de vista la posibilidad de que haya una renovación en la dirigencia nacional de este organismo.

 

Así que tanto el PRI con el PAN que dieron una verdadera pelea por la presidencia del país, acompañado por sus respectivos aliados, ahora tienen en la media península el reto de seguir adelante hacia la toma de decisiones que sean necesarias para levantarse y mantener vigentes su propuesta.

 

No será tarea sencilla, pero definitivamente es necesario que esa referida organización interna la lleven a cabo si definitivamente existe la intención de conformar una plataforma política-electoral competitiva para dentro de tres años, en las elecciones donde habrá una nueva sucesión gubernamental.

 

Parece lejano visualizar el 2021, pero ante las nuevas circunstancias políticas parece que apenas si se está a tiempo de reorganizarse.

 

¿No le parece así amable lector?

 

Veremos qué deciden.