• El proyecto incorpora por primera vez el anexo 33, que identifica 43,369 millones de pesos en acciones y programas de distintas instituciones federales.
La Paz, Baja
California Sur. - México busca ajustar los recursos del primer anexo de su
presupuesto federal para 2027 dedicado a la diversidad sexual y de género,
mientras Naciones Unidas advierte de desigualdades persistentes para esta
población, especialmente en seguridad, educación y salud mental, pese a los
avances legales.
El proyecto de
Presupuesto de Egresos incorpora por primera vez el anexo 33, que identifica
43,369 millones de pesos en acciones y programas de distintas instituciones
federales, según la propuesta entregada al Congreso.
El mecanismo no
supone necesariamente que todos esos recursos sean nuevos, sino que permite
identificar, coordinar y vigilar gastos relacionados con los derechos de la
comunidad LGTBIQ+.
La subsecretaria
de Egresos de la Secretaría de Hacienda, Bertha Gómez Castro, explicó este
jueves ante la Cámara de Diputados que la propuesta se construyó entre marzo y
agosto con varias instituciones y comprende intervenciones en salud, vivienda,
trabajo, educación, cultura, seguridad y acceso a la justicia.
Su propósito,
afirmó, es hacer visibles las acciones del Estado y “fundamentalmente también
los recursos públicos que se destinan a su implementación”, además de generar
información para evaluar sus resultados.
“El desafío
ahora es cerrar las brechas entre los derechos reconocidos y las oportunidades
reales”, agregó en su oportunidad Silvia Morimoto, representante residente del
PNUD en México.
El presidente de
la Comisión de Diversidad de la Cámara de Diputados, Jaime López Vela, anunció
que trabaja con Gómez Castro para readecuar algunas asignaciones antes de la
aprobación del presupuesto.
Entre las
prioridades mencionó recuperar el trabajo comunitario de prevención del VIH,
impulsar programas para mujeres trans y otras personas vulnerables, combatir la
violencia por prejuicio y ampliar oportunidades educativas y laborales.
También señaló
conversaciones con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano
para definir cuántas viviendas del programa federal podrán beneficiar a
personas LGTBIQ+ en situación de vulnerabilidad, sin precisar un número.
El debate
presupuestario coincidió con la presentación en el Congreso del primer Índice
de Inclusión LGTBIQ+ de México, elaborado por el Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD) y publicado originalmente en junio.
Con 51
indicadores agrupados en cinco dimensiones, el estudio sitúa al país en 0.64
puntos en una escala de cero a uno, en la que los valores más altos reflejan
mayor inclusión.
Los peores
resultados corresponden a seguridad personal y violencia (0.43) y educación
(0.48), frente a mejores puntuaciones en participación política y cívica (0.84)
y salud (0.75).
La coordinadora
residente de la ONU en México, Allegra Baiocchi, destacó que el 28.7 % de la
población LGTBIQ+ declaró haber tenido pensamientos suicidas o intentos de
suicidio, el triple que la población general, según datos citados por el PNUD.
López Vela
recordó que el anexo aún debe votarse en la Cámara de Diputados y anunció que
buscará que su ejecución esté sujeta a supervisión.
“Tendremos que
auditar esos recursos”, concluyó.