• La paradoja de la guerra sucia en la 4T es el riesgo de obtener resultados adversos. • Mujeres exigen respeto al género ante constantes agresiones a la alcaldesa con licencia Milena Quiroga. • El reto de autoridades judiciales es dar con responsables a daños a infraestructura de SAPA y otras instalaciones municipales.
Hasta dónde va a llegar la
competencia interna de Morena y sus aliados que definitivamente ya raya en
excesos que suelen provocar las acciones calificadas como “guerra sucia” y que
lejos de incentivar a la población a participar, la aleja de las urnas y lo que
es peor, les puede generar un verdadero desencanto.
Por supuesto que el riesgo de
que en la actividad política participen sujetos sin escrúpulos y con una
obsesión enfermiza por el poder, es latente.
Basta observar que en La Paz
se han registrado hechos vandálicos en instalaciones municipales que son
considerados como verdaderos sabotajes, sobre todo en instalaciones del sistema
de agua potable que ya ha impactado negativamente en miles de usuarios.
¿Quién gana con estas
acciones?
¿Realmente se desprestigia a
una autoridad municipal mediante la afectación a la ciudadanía en general?
Como era de esperarse, un
considerable número de mujeres ya se sienten afectadas y molestas por las
constantes agresiones de todo tipo que buscan demeritar la labor de la
alcaldesa con licencia Milena Quiroga, quien a pesar de esos ataques, se
mantiene estoica y a la cabeza en las preferencias internas de Morena y sus
aliados que buscan la coordinación de los comités para la defensa de la 4T.
¿Entonces quién es el autor
intelectual y material de estas burdas agresiones?
¿Es alguien de dentro de
Morena y sus aliados o del exterior?
Obviamente esto representa un
verdadero reto para las autoridades judiciales porque independientemente que de
fondo pueda existir un interés político, lo cierto es que se han cometido
delitos que como tal, deben ser tratados.
Obviamente la mayoría de los
ciudadanos y por su parte, de quienes representan la oposición, literalmente
están en galería y observan cómo se pretende desacreditar de mala manera las
acciones realizadas por la autoridad municipal paceña.
Por supuesto que existen
rezagos, a pesar de los evidentes avances, pero dañar deliberadamente
infraestructura municipal que afecte a la ciudadanía, es por decir lo menos, un
verdadero acto criminal.
Las mujeres han reaccionado y
exigido que se le baje al tono a las agresiones de todo tipo registradas en
contra de Milena Quiroga, la mujer con más posibilidades de lograr encabezar
los esfuerzos morenistas y hasta ahora con amplias posibilidades de ser la
primera gobernadora de la entidad.
Así que más allá del tema
estrictamente electoral, la llamada guerra sucia, ha trascendido esa frontera y
ahora se encuentra en la cancha de una deliberada actividad delictiva con
criminales daños a instalaciones municipales con aparentes intenciones políticas
de fondo.
Daños en infraestructura del
sistema de agua paceño, que dirige atinadamente Abimael Ibarra o al relleno
sanitario, así como a instalaciones deportivas, pintas y hasta agresiones a
instalaciones culturales, no pueden quedar impunes.
Así que resulte quien resulte
responsable de coordinar los esfuerzos de la 4T en la entidad, donde hasta
ahora se perfila con más posibilidades Quiroga Romero, los daños a estas
instalaciones municipales tendrán que quitarle la máscara al o los responsables
de ello para que se siente un precedente y no haya justificaciones de ningún
tipo para dejarlas en el olvido.
Obviamente este es uno de los
grandes pendientes que seguramente ya debe tener en su agenda la autoridad
judicial ante la desesperada reincidencia de quienes pueden suponer que con
estas agresiones a instalaciones municipales se generará mayor simpatía ciudadana.
La población en general está
al pendiente y lejos de motivar su participación, esta delincuencia
presuntamente política, puede inhibir su participación además de provocar entre
morenistas y aliados un arriesgado encono que va a elevar el grado de dificultad
para evitar fracturas y divisiones internas.
Ya veremos que sucede.