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Hoy es viernes, 17 de julio de 2026

Realidad de BCS

• La paradoja de la guerra sucia en la 4T es el riesgo de obtener resultados adversos. • Mujeres exigen respeto al género ante constantes agresiones a la alcaldesa con licencia Milena Quiroga. • El reto de autoridades judiciales es dar con responsables a daños a infraestructura de SAPA y otras instalaciones municipales.


 

 

Hasta dónde va a llegar la competencia interna de Morena y sus aliados que definitivamente ya raya en excesos que suelen provocar las acciones calificadas como “guerra sucia” y que lejos de incentivar a la población a participar, la aleja de las urnas y lo que es peor, les puede generar un verdadero desencanto.

 

Por supuesto que el riesgo de que en la actividad política participen sujetos sin escrúpulos y con una obsesión enfermiza por el poder, es latente.

 

Basta observar que en La Paz se han registrado hechos vandálicos en instalaciones municipales que son considerados como verdaderos sabotajes, sobre todo en instalaciones del sistema de agua potable que ya ha impactado negativamente en miles de usuarios.

 

¿Quién gana con estas acciones?

 

¿Realmente se desprestigia a una autoridad municipal mediante la afectación a la ciudadanía en general?

 

Como era de esperarse, un considerable número de mujeres ya se sienten afectadas y molestas por las constantes agresiones de todo tipo que buscan demeritar la labor de la alcaldesa con licencia Milena Quiroga, quien a pesar de esos ataques, se mantiene estoica y a la cabeza en las preferencias internas de Morena y sus aliados que buscan la coordinación de los comités para la defensa de la 4T.

¿Entonces quién es el autor intelectual y material de estas burdas agresiones?

 

¿Es alguien de dentro de Morena y sus aliados o del exterior?

 

Obviamente esto representa un verdadero reto para las autoridades judiciales porque independientemente que de fondo pueda existir un interés político, lo cierto es que se han cometido delitos que como tal, deben ser tratados.

 

Obviamente la mayoría de los ciudadanos y por su parte, de quienes representan la oposición, literalmente están en galería y observan cómo se pretende desacreditar de mala manera las acciones realizadas por la autoridad municipal paceña.

 

Por supuesto que existen rezagos, a pesar de los evidentes avances, pero dañar deliberadamente infraestructura municipal que afecte a la ciudadanía, es por decir lo menos, un verdadero acto criminal.

 

Las mujeres han reaccionado y exigido que se le baje al tono a las agresiones de todo tipo registradas en contra de Milena Quiroga, la mujer con más posibilidades de lograr encabezar los esfuerzos morenistas y hasta ahora con amplias posibilidades de ser la primera gobernadora de la entidad.

 

Así que más allá del tema estrictamente electoral, la llamada guerra sucia, ha trascendido esa frontera y ahora se encuentra en la cancha de una deliberada actividad delictiva con criminales daños a instalaciones municipales con aparentes intenciones políticas de fondo.

 

Daños en infraestructura del sistema de agua paceño, que dirige atinadamente Abimael Ibarra o al relleno sanitario, así como a instalaciones deportivas, pintas y hasta agresiones a instalaciones culturales, no pueden quedar impunes.

 

Así que resulte quien resulte responsable de coordinar los esfuerzos de la 4T en la entidad, donde hasta ahora se perfila con más posibilidades Quiroga Romero, los daños a estas instalaciones municipales tendrán que quitarle la máscara al o los responsables de ello para que se siente un precedente y no haya justificaciones de ningún tipo para dejarlas en el olvido.

 

Obviamente este es uno de los grandes pendientes que seguramente ya debe tener en su agenda la autoridad judicial ante la desesperada reincidencia de quienes pueden suponer que con estas agresiones a instalaciones municipales se generará mayor simpatía ciudadana.

 

La población en general está al pendiente y lejos de motivar su participación, esta delincuencia presuntamente política, puede inhibir su participación además de provocar entre morenistas y aliados un arriesgado encono que va a elevar el grado de dificultad para evitar fracturas y divisiones internas.

 

Ya veremos que sucede.