• Tras las protestas de taxistas y concesionarios por el fallo de la Suprema Corte que invalidó parte del Reglamento de la Ley de Transporte de Baja California Sur, el gobernador aseguró que la decisión obedece a criterios constitucionales y no a intereses políticos. Anunció que buscará una reforma federal para fortalecer las facultades de los estados y mantener la protección al transporte local.
La Paz, Baja California Sur.- Las
manifestaciones de transportistas de Los Cabos, quienes bloquearon vialidades
en La Paz e irrumpieron en el Congreso del Estado tras el fallo de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación (SCJN), colocaron al Gobierno de Baja California
Sur (BCS) en el centro de las críticas. Sin embargo, el gobernador Víctor
Manuel Castro Cosío rechazó que la resolución represente una traición a los
concesionarios o una decisión política de su administración.
El mandatario sostuvo que la
sentencia emitida por el máximo tribunal del país responde exclusivamente a un
criterio constitucional derivado de la controversia promovida por el Gobierno
Federal, mediante la cual se determinó que la regulación del autotransporte
turístico con permisos federales corresponde únicamente a la Federación.
En ese sentido, afirmó que el
Gobierno estatal actuó conforme a sus atribuciones cuando impulsó la reforma a
la Ley de Transporte para regular la temporalidad de los convenios celebrados
por las empresas transportadoras, aunque finalmente la Suprema Corte concluyó
que esa materia rebasa las competencias estatales.
"No nos dieron la razón
porque legislamos sobre una materia de carácter federal y eso hay que
entenderlo. Para mí hubiera sido muy bueno que se mantuviera la reforma, pero
se habría generado una serie de amparos en otras entidades. La Corte tiene la
obligación de cuidar el equilibrio de las facultades que le otorga la ley. La
Cuarta Transformación no tiene nada que ver con estas decisiones, que son
jurídicamente normales en cualquier democracia."
Castro Cosío insistió en que
el fallo no debe interpretarse como un abandono al gremio transportista, sino
como una resolución que el Gobierno estatal está obligado a respetar.
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Reconoce
el derecho de los transportistas a manifestarse
El gobernador aseguró
comprender la inconformidad expresada por los taxistas y concesionarios,
quienes durante las protestas exigieron acciones para frenar lo que consideran
una competencia desleal por parte de las empresas con permisos federales.
Señaló que las movilizaciones
forman parte del derecho a la libre manifestación y reconoció que las demandas
del sector tienen como objetivo obtener condiciones de competencia más
equitativas frente a las grandes transportadoras que operan principalmente en
Los Cabos.
Indicó que el Gobierno del
Estado mantendrá el diálogo con los representantes del gremio para construir
alternativas que permitan atender sus planteamientos sin contravenir la
resolución emitida por la Suprema Corte.
·
Un
conflicto que lleva décadas sin resolverse
Castro Cosío recordó que la
disputa entre taxistas y empresas de transporte federal no surgió con la
reciente reforma, sino que es un problema histórico que se ha intensificado
conforme ha crecido la actividad turística en Los Cabos.
Explicó que las empresas con
permisos federales pueden obtener autorizaciones con requisitos mínimos,
situación que, dijo, genera una competencia desigual para los concesionarios
estatales.
Además, señaló que el problema
se agrava porque muchos servicios de transporte son contratados desde el
extranjero antes de la llegada de los visitantes, mientras algunos hoteles
privilegian a determinadas empresas transportadoras. A ello, añadió, se suma el
crecimiento del transporte irregular o "pirata", fenómeno que también
afecta a quienes cuentan con una concesión estatal.
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Buscarán
cambios en la legislación federal
Aunque dejó claro que la
administración estatal acatará la resolución de la Suprema Corte, Castro Cosío
afirmó que ello no significa que el Gobierno renuncie a buscar mecanismos para
proteger a los transportistas sudcalifornianos.
Informó que continuará el
diálogo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes
(SICT) y con la Secretaría de Gobernación para explorar alternativas jurídicas
que permitan atender el conflicto.
Asimismo, convocó a diputadas,
diputados, senadoras y senadores a impulsar una reforma a la legislación
federal en materia de transporte que devuelva a las entidades mayores
facultades para intervenir en este tipo de controversias y conciliar los
intereses entre concesionarios locales y empresas con permisos federales.
Con ello, dijo, se buscaría
establecer un marco legal que permita a los estados responder a conflictos que,
como ocurre en Los Cabos, han permanecido sin solución durante décadas y que se
han convertido en uno de los principales puntos de tensión entre el sector
transportista y la industria turística.