Muy buenos días estimado Lector, gracias, muchas gracias por continuar prefiriendo este su Diario El Independiente.
Inicio esta columna comentando
a Usted; Cada vez que la gente no constate una mejoría palpable en su vida
diaria, volteara hacia otras alternativas en la búsqueda de su bienestar
social; aunando a los gravísimos escándalos de corrupción, las posibilidades
electorales se diluyen para el próximo comicios electoral 2026-2027, porque se
está provocando una enorme pérdida de confianza de partidos políticos a nivel
Nacional. En este sentido, en la medida que los partidos interpreten
adecuadamente a realidad de nuestros electores y respondan a sus demandas con
ética política, candidatos a la medida y estrategias idóneos, y más allá de
criticar los errores del Gobierno Federal, deben concentrarse en abanderar las
causas sociales. Ya que son las aspiraciones de la gente las que les abrirán
los espacios para ser proactivos en lugar de solo reaccionar a las
equivocaciones del Ejecutivo Federal.
Ahora bien; La lucha por el
poder enfrenta dificultades intrínsecas, sin embargo, para los partidos de
oposición los obstáculos se multiplican ya que han sufrido bastante desgaste
ante la opinión pública. ¿Cuáles son las acciones a efectuar para reposicionar
a sus paridos entre la ciudadanía? Hoy están obligados a replantear su
composición y sobre todo, implementar realizando un gran esfuerzo colectivo
para redefinir sus perfiles ideológico y sus estructuras. Rescatar credibilidad
y demostrar en el próximo proceso electoral 2027, hechos, capacidad y
viabilidad son acciones sustantivas que, deben trasminar hacia la ciudadanía.
Porque la legitimidad democrática, no solo nace del acto electoral, sino
también se preserva, acrecienta o se pierde por la vio de los resultados del
propio ejercicio del poder.
Bajo este contexto: Todos
sabemos que, en un sistema democrático electoral, se gana y se pierde. Lo
interesante esta que, a partir del año 1997, hasta este 2026. El voto ciudadano
ha sido diferenciado, selectivo, cruzado, focalizado y por supuesto el voto
dura, lo que les permite a todos los partidos fortalecer los pesos y
contrapesos, entre poderes Ejecutivo y Legislativo. En lo personal creo que
difícilmente volveremos a ver lo que coloquialmente se llamó “Carro Completo”
todo triunfo electoral tiene repercusiones. Actualmente la ola publicitaria y
mercadológica del ”MORENISMO” aún se conserva en niveles muy altos, sin embargo
más allá de este fenómeno absolutamente todos los partidos de oposición están
obligados a buscar el triunfo en los próximos procesos electorales 2026-2027,
con propuestas claras y ejecutables, ya que a partir del reconocimiento de
estos nuevos escenarios políticos, y con la plena conciencia de que solo con
disciplina, unidad y cohesión serán los factores centrales para que les permita
la recuperación de sus partidos a nivel Nacional.
Continuando con el tema
político: La sociedad Sudcaliforniana, como en todo el País, ha venido
adquiriendo una clara conciencia del poder de su decisión, la importancia que
reviste otorgar su voto a favor de algún partido o candidato en particular. Las
mexicanas y los mexicanos han privilegiado a los procesos electorales como
instrumentos fundamentales de legalidad e institucionalidad para producir
cambios en el poder público de manera pacífica y ordenada, así como fuente de
legitimidad de los gobiernos y poderes constituidos. En la actualidad
prevalecen condiciones de una autentica y positiva competencia de partidos, en
el que no solo el partido del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), que
ocupa el poder Federal, Estatal y Municipal, tiene las posibilidades reales de
obtener los triunfos electorales, el nivel de la contienda política se espera
competida particularmente entre el PAN – PRI – MC.
Concluyo: Los partidos
políticos congruentes con su tradición democrática y de legalidad, tienen el
deber de participar con civilidad y respeto a la Ley. En consecuencia, demandan
del Gobierno, imparcialidad y firmeza en la aplicación de la Ley, sin ventajas
para nadie, ni abusos, mucho menos arbitrariedades. De igual forma, exigir de
los órganos electorales, transparencia, confiabilidad, limpieza y certeza en
las elecciones, a fin de que la voluntad popular, y solo ella, determine el
resultado de los próximos comicios año 2026 – 2027.