• Guerra Sucia.
Los roces y confrontaciones
entre quienes aspiran a convertirse en candidato por Morena, iniciaron mucho
antes de lo esperado.
Y dieron inicio olvidando
aquellas viejas sentencias de que los trapos sucios se lavan en casa y que
perro, no come carne de perro.
Una actitud del todo negativa
por supuesto, cuando debieran ser tiempos no solo de condescendencia y
tolerancia, sino de unidad.
Pero contrariamente ellos
conservan la creencia de que en el nivel que se lancen denuestos unos a otros,
en ese nivel lograrán la anuencia de los electores.
Cuando, sindo honestos, la
realidad es otra, y muy diferente.
Incluso con esa actitud
olvidan también que al ciudadano nada le preocupan ni le importan las
diferencias que puedan tener unos con otros.
Porque son cosas que al
ciudadano le entran por un oído y le salen por el otro.
¿Por qué...?
Simplemente porque al
ciudadano le preocupan otras muchas cosas, como son la falta de agua, la falta
de medicinas, la faltra de alimentos, la falta de recursos económicos, y la
falta de seguridad.
Pero tal pareciera que esos
temas les importan un comino a los políticos-precandidatos y optan por
soslayarlos.
Entonces prefieren mejor
ocupar ese valioso tiempo para hablar mal de sus oponentes.
Lo cierto es que hoy por hoy
se tiran hasta con la cubeta.
Todo, mientras el ciudadano se
concreta a escuchar y analizar.
Ya después el elector colocará
a cada quien en el fiel de la balanza.
En fin, son tiempos político-electorales,
en que se vale comer mierda sin hacer gestos.
Tiempos en que de acuerdo a
los calendarios seguramente se renovarán unos 10 mil cargos en todo el país.
Así es.
Hablamos de poco más de 2 mil
presidencias municipales. 500 diputaciones federales. 17 gubernaturas con la
renovación de sus respectivos congresos locales, además de jueces y magistrados
del Poder Judicial.
En efecto.
Cuando menos en Baja
California Sur los ánimos ya se caldean por la renovación de 21 diputaciones
locales, 5 alcaldías, 2 diputaciones federales y claro, también la gubernatura.
Por cierto, fueron dos
personajes, es decir una dama y un caballero, quienes, en un momento dado, nos
dieron la sorpresa aquí.
Ellas es Diana Von Borstel
Luna, de La Paz, y él Alberto Alvarado Aragón, de Los Cabos, que también
aspiran a ser candidatos para gobernar Baja California Sur.
La primera que antes era
panista, va por Morena, y el segundo por el Partido Verde Ecologista de México.
En síntesis, lo que sí sé
decir es que ya están provocando que se enchile Manuel Cota Cárdenas.
Y eso, créanme, no augura nada
bueno para este próximo proceso electoral, y mucho menos para Morena.
Es que recordemos que fue
precisamente Manuel Cota Cárdenas quien inmediatamente después de su registro
como aspirante a la candidatura desde la ciudad de México, expresó tajante:
“No vamos a caer en la guerra
sucia, no vamos a caer en la descalificación”.
Por el contrario, afirmó:
” Vamos a trabajar estos meses
respetando a las y los aspirantes y, por supuesto, en el acuerdo de que el
mejor o la mejor sea quien encabece los esfuerzos de la Cuarta Transformación
en Baja California Sur”.
Luego entonces, para qué caer
en provocaciones y confrontaciones cuando de antemano saben que eso, solamente
provoca desbandadas.
Y lo peor que causan serias,
muy serias lesiones al partido al que pertenecen.
Además, hay quienes olvidan
que esas actitudes, no suman, sino que, por el contrario, restan.
Y si no...
Cuestión de tiempo.