• Pese al freno de Washington a prorrogar el T-MEC, Ebrard argumentó que el Gobierno mexicano está defendiendo 'la posición' del país 'en su principal mercado, que son los Estados Unidos'.
Estado de México. - El secretario de
Economía de México, Marcelo Ebrard, descartó este jueves que el país vaya a
firmar tratados de libre comercio con otras naciones como China, después de que
EU rechazara extender el acuerdo comercial de América del Norte (T-MEC) en su
“formato actual”.
“Nosotros tenemos comercio con
China, es un proveedor de muchos bienes para México y también nosotros
exportamos a China, pero México no está previendo en este momento nuevos
acuerdos (…) No tenemos previsto, no solo con China, con otros países en este momento
emprender trabajos para tener tratados de libre comercio”, afirmó Ebrad durante
la conferencia de prensa presidencial.
Pese al freno de Washington a
prorrogar el T-MEC, el funcionario argumentó que el Gobierno mexicano está
defendiendo “la posición” del país “en su principal mercado, que son los
Estados Unidos”.
Por ello, negó que, entre los
planes del Ejecutivo encabezado por la presidenta, Claudia Sheinbaum, se
encuentre la posibilidad de explorar nuevos acuerdos comerciales más allá del
que México tiene con sus socios norteamericanos.
El titular de la Secretaria de
Economía, quien es el principal negociador de México en la revisión del T-MEC,
aseguró que su objetivo es “reducir la dependencia” que tiene el país de otras
regiones del mundo, por lo que confía en que haya “más flujo de inversión
proveniente de EU”.
“Pero también estamos
previendo inversiones de varios países de la Unión Europea. España destaca
entre los países de la Unión Europea como uno de los que más está invirtiendo
en México. Desde luego de Canadá, que también ya nos expresó interés, y de otros
países del mundo, Corea del Sur, Japón, en fin, otros países del mundo”,
añadió.
El T-MEC entró en vigor el 1
de julio de 2020 en sustitución del TLCAN. Aunque Estados Unidos descartó por
ahora extenderlo más allá de 2036, el propio acuerdo permite que los tres
socios pacten una prórroga de 16 años en cualquier momento si logran resolver
las diferencias que motivan las revisiones anuales.
El presidente estadounidense,
Donald Trump, ya había expresado sus dudas sobre extender el acuerdo al
asegurar que EE.UU. “no necesita nada” de sus socios y que “le va mucho mejor”
sin ellos.