• La institución asegura que revisó protocolos y fortaleció la comunicación con organismos de emergencia, aunque persisten desafíos por la creciente demanda de atención médica en Los Cabos.
San José del Cabo, Baja
California Sur. Luego de la controversia generada por un caso
ocurrido en la Clínica 26 de Cabo San Lucas, donde paramédicos denunciaron
dificultades para que una menor fuera recibida en el área de urgencias, el
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Baja California Sur (BCS)
informó que implementó acciones para revisar sus procesos de atención y
coordinación con corporaciones de emergencia.
De acuerdo con Marco Vinicio
Jiménez, jefe de Prestaciones Médicas del IMSS en la entidad, tras lo sucedido
se llevaron a cabo reuniones con las instituciones involucradas en la atención
prehospitalaria y el traslado de pacientes.
"Queremos informar a la
población que el IMSS en Baja California Sur presentó acciones correspondientes
cuando se presentó el hecho. Posterior a lo ocurrido se sostuvo una reunión de
trabajo con autoridades involucradas en la atención prehospitalaria y el
traslado de pacientes", señaló.
Según la institución, estos
encuentros permitieron identificar áreas de mejora en la recepción de pacientes
y reforzar la comunicación entre hospitales y organismos de respuesta a
emergencias.
La postura del IMSS surge en
un contexto donde los servicios de urgencias enfrentan una presión constante
derivada del crecimiento poblacional del municipio. Corporaciones como Bomberos
de Cabo San Lucas, Bomberos de San José del Cabo, Cruz Roja y Protección Civil
han señalado en distintas ocasiones que los servicios médicos de emergencia y
traslados pre hospitalarios representan una de las principales causas de
atención que realizan diariamente.
Sin embargo, pese al
incremento sostenido en la demanda, actualmente no existe una ampliación
inmediata de la infraestructura hospitalaria pública en Los Cabos. La principal
apuesta para incrementar la capacidad de atención es el Hospital Regional del
IMSS que se construye en San José del Cabo, una obra que aún se encuentra en
desarrollo y cuya entrada en operación no será en el corto plazo.
Mientras tanto, el instituto
sostiene esquemas de colaboración con otras instituciones del sector salud para
evitar que pacientes queden sin atención. Entre ellos se encuentran convenios
con el ISSSTE y hospitales de la Secretaría de Salud para compartir servicios
cuando la capacidad de una unidad médica resulta insuficiente.
No obstante, los hospitales
generales que operan en el municipio también han reportado periodos de
saturación, particularmente en áreas de urgencias, mientras que la política
federal de universalidad de los servicios de salud —que busca una mayor coordinación
entre instituciones públicas— continúa en una etapa temprana de implementación.
El IMSS asegura que mantiene
una política de atención sin rechazo y que trabaja para fortalecer sus
protocolos; sin embargo, especialistas y organismos de emergencia coinciden en
que el desafío de fondo continúa siendo la capacidad de respuesta de la infraestructura
médica frente al acelerado crecimiento de Los Cabos.