• El gobernador no se sumó por ahora al llamado para que no se autorice retirar 109 hectáreas de vegetación; afirmó que no está de acuerdo con los proyectos que causen daños ambientales comprobados.
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La Paz, Baja California Sur. –
Víctor Manuel Castro Cosío, gobernador de Baja California Sur, afirmó que
esperará conocer a detalle el plan maestro del desarrollo turístico y
residencial proyectado en El Saltito antes de fijar una postura sobre una solicitud
de cambio de uso de suelo forestal que actualmente analiza la Secretaría de
Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Cuestionado por Diario El
Independiente si se sumaría al llamado de organizaciones ciudadanas para que la
dependencia federal niegue el permiso, el mandatario estatal respondió que
primero deben revisarse las características completas del proyecto y sus posibles
efectos ambientales.
“Primero hay que conocer el
proyecto, el plan maestro, y creo que para esto la Semarnat lleva a cabo una
serie de consultas públicas, como es obligado cuando están este tipo de
planteamientos”, expresó durante su conferencia de prensa matutina del pasado
22 de julio.
Castro Cosío no se pronunció
directamente a favor o en contra de la autorización solicitada. Señaló que la
resolución corresponde a Semarnat y manifestó su confianza en que la
dependencia, encabezada por Alicia Bárcena Ibarra, realizará los estudios necesarios
antes de la decisión.
Recordó que la autoridad
ambiental federal ha detenido o suspendido proyectos en otras entidades después
de recibir señalamientos de la sociedad civil y detectar posibles
incumplimientos.
“Yo confío en la secretaria de
Medio Ambiente, es una extraordinaria compañera, Alicia Bárcena, y que hagan
los estudios correspondientes. Por supuesto, no pretendemos detener el
desarrollo, pero si se comprueba que causa daño al medio ambiente, yo no estoy
de acuerdo”, sostuvo.
El gobernador agregó que
deberá revisarse qué tipo de vegetación sería retirada, la magnitud de la
afectación y las medidas planteadas para restaurar o compensar el daño.
“Habría que revisar bien el
impacto que tenga en el medio ambiente, qué es lo que van a tumbar, si van a
reponer o no”, comentó.
Como ejemplo, mencionó las
medidas de compensación aplicadas durante la ampliación de la carretera a
Pichilingue, donde fue necesario realizar trabajos de restauración por la
intervención de una superficie cercana a una zona de manglar.
·
El
proyecto en evaluación
Semarnat analiza el trámite
denominado “El Saltito Segunda Etapa”, registrado con la bitácora
03/DS-0011/03/26 y promovido por Banco Ve Por Más, S.A., en su carácter de
fiduciaria del Fideicomiso 1,157.
La solicitud busca obtener autorización
para retirar vegetación forestal de 109.622 hectáreas. De esa superficie,
58.745 hectáreas serían destinadas a lotes residenciales; 16.669 a una parte
del campo de golf; 13.134 a cuerpos de agua artificiales y el resto a
vialidades, infraestructura, áreas comunes, un hotel y un club de playa.
Organizaciones ciudadanas que
revisaron el estudio técnico estiman que dentro del polígono existen alrededor
de 17 mil 400 cardones y 880 biznagas, esta última considerada una especie
amenazada. También cuestionan que el impacto sea clasificado como “bajo”
mediante su comparación con un área de influencia 113 veces mayor, pese a que
se removería casi toda la vegetación de un sitio descrito en el propio
documento con un estado de conservación “alto”.
El trámite corresponde a una
etapa vinculada con un desarrollo de mayor extensión. Como antecedente, una
Manifestación de Impacto Ambiental autorizada de manera condicionada en 2009
describió un proyecto de aproximadamente 709 hectáreas, con 559 lotes, un campo
de golf de 18 hoyos, hotel, club ecuestre, clubes de playa y dos plantas
desaladoras.
El permiso para retirar la
vegetación todavía no ha sido autorizado. Conforme a la legislación forestal,
Semarnat deberá determinar si el proyecto permite mantener la biodiversidad y
mitigar los efectos sobre el suelo, el almacenamiento de carbono, la calidad
del agua y su capacidad de captación.
Las objeciones fueron
presentadas por una coalición integrada por BCSicletos, Es Mi Playa, Mi Barrio,
CERCA BCS, el Colaboratorio de Ciencias Sociales para la Sustentabilidad de la
UABCS, Cómo Vamos La Paz, Contener La Paz, Inga, la Iniciativa por los Mares y
las Costas de México y Ponguinguiola. Las agrupaciones solicitaron negar el
permiso y anunciaron una campaña en change.org que acumula al
cierre de esta edición más de 7 mil 600 firmas en contra del desarrollo.