• La medida podría aplicarse a partir del ciclo escolar 2026-2027; plantean retrasar el inicio de clases hasta la segunda semana de septiembre.
La Paz, Baja California Sur.-
El secretario de la Sección Tercera del SNTE, Elmuth Castillo Sandoval, informó
a Diario El Independiente que el sindicato propuso formalmente modificar el
calendario escolar en Baja California Sur (BCS) para evitar que estudiantes y
docentes enfrenten las temperaturas más extremas durante el arranque del ciclo
escolar.
Explicó que la propuesta ya
fue enviada mediante oficio a las autoridades estatales y podría aplicarse a
partir del ciclo escolar 2026-2027.
El planteamiento consiste en
que las clases inicien el segundo lunes de septiembre y concluyan el segundo
viernes de julio, manteniendo los 185 días efectivos de clase que establece la
norma federal.
Castillo Sandoval señaló que
la iniciativa toma en cuenta las condiciones climáticas particulares de Baja
California Sur, donde las temperaturas más intensas se registran principalmente
en agosto y principios de septiembre.
“En otras regiones del país el
calor fuerte se presenta en junio y julio, pero aquí las condiciones son
distintas”, expresó a este matutino.
Indicó que la Ley General de
Educación, en sus artículos 86, 87, 88 y 89, permite a los estados realizar
adecuaciones al calendario escolar por cuestiones climáticas, siempre que se
cumpla con el número de días establecidos.
El dirigente sindical sostuvo
que este ajuste permitiría mejores condiciones para alumnos, maestros y
personal educativo, además de disminuir fallas eléctricas y daños en equipos de
aire acondicionado provocados por el exceso de calor.
“En agosto y septiembre es
cuando más problemas eléctricos se presentan en los planteles; se queman
pastillas, cableado y equipos por las altas temperaturas”, afirmó.
Añadió que la propuesta
también podría representar un ahorro económico para el gobierno estatal, debido
a la reducción en costos de energía eléctrica y mantenimiento de
infraestructura escolar.
Finalmente, precisó que la
modificación del calendario corresponde al Ejecutivo estatal, aunque confió en
que pueda abrirse una mesa de diálogo con las autoridades educativas para
analizar la viabilidad de la propuesta.