• Activistas denunciaron amenazas, exigieron retirar materiales trasladados en helicóptero y pidieron blindar legalmente la reserva.
La Paz, Baja California Sur.-
Entre denuncias de amenazas, exigencias de expropiación y cuestionamientos a
autoridades ambientales, activistas, rancheros y diputados sostuvieron una
reunión de trabajo en el Congreso de Baja California Sur para abordar la
situación de la Reserva de la Biosfera Sierra La Laguna.
En el encuentro se tomaron
acuerdos para impulsar mesas de trabajo con autoridades estatales y federales,
analizar posibles denuncias penales y revisar reformas ambientales desde el
ámbito legislativo para “blindar” este espacio natural.
El diputado Martín Escogido
Flores (Nueva Alianza), presidente del Congreso, aclaró que sí pueden convocar
a autoridades estatales, aunque reconoció limitaciones legales para obligar a
comparecer a dependencias federales.
“Con los órganos federales no
los podemos llamar como una obligación del Congreso local; lo que sí podemos
hacer es una invitación formal”, señaló.
Por su parte, el diputado
Erick Iván Agúndez Cervantes aseguró que todos los asuntos ambientales han sido
respaldados “por unanimidad” en el Congreso y defendió la postura del Partido
Verde Ecologista de México (PVEM) en Baja California Sur ante cuestionamientos
por presuntos vínculos con el exdirigente nacional, Jorge Emilio González
Martínez, “El Niño Verde”.
“Yo soy sudcaliforniano.
Represento a la ecología y el medio ambiente. Nosotros nos deslindamos de ese
tipo de actividades. No es parte de nuestra agenda. Después de 20 años de que
no existiera un legislador verde en el Congreso, venimos a trabajar y a comprometernos”,
expresó Erick Agúndez.
Uno de los momentos más
delicados ocurrió cuando Elizabeth Álvarez Rosas, activista ranchera de San
Dionisio, denunció haber recibido amenazas de muerte a través de familiares por
difundir información relacionada con sobrevuelos de helicópteros y defensa
ambiental.
“Dígale que le baje a las
redes sociales (…) porque si no le vamos a dar cuello”, relató entre lágrimas
durante la reunión.
La activista responsabilizó
políticamente al gobernador Víctor Manuel Castro Cosío y a la alcaldesa de La
Paz, Milena Quiroga Romero, en caso de sufrir alguna agresión, ya que insiste
el Segundo Valle, donde fueron encontrados los materiales de construcción,
pertenecen a ese municipio.
Aseguró que continúan
materiales en la Sierra, entre ellos estructuras metálicas, cemento, vigas y
combustible. “Ya estaban listos para operar”, denunció.
Durante la reunión,
integrantes de Rescate de los Pueblos, Tradiciones y su Economía, acusaron que
algunas personas que se presentan como representantes de rancheros operan
políticamente para favorecer proyectos vinculados a “El Niño Verde”.
Javier Ávila afirmó que es el
caso de Guadalupe Crespo, quien reconoció públicamente haberse reunido con
Jorge Emilio González Martínez, aunque luego declaró haber sido engañado y
utilizado por la asociación Hermandad en Armonía. “Ellos no representan a las
rancherías”, sostuvo.
Guillermo Trasviña advirtió
sobre riesgos de megaproyectos turísticos y mineros en la zona, además de los
riesgos por litigios relacionados con terrenos dentro de la reserva. “La Sierra
La Laguna representa el tinaco de agua del sur del estado”, afirmó.
La diputada Guadalupe Saldaña
del Partido Acción Nacional (PAN) propuso revisar la posibilidad de que el
Congreso presente denuncias formales. “Yo sí estaría dispuesta a comprometernos
con ellos, a nosotros poner la denuncia”, expresó.
También planteó analizar
reformas legales relacionadas con la protección ambiental.
La diputada Karina Olivas
Parra del Partido del Trabajo (PT) reconoció que dependencias federales, entre
ellas la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), no han
respondido a solicitudes realizadas desde el Congreso del Estado.
“Ahí podemos tomar
decisiones”, expresó al proponer que diputados y ciudadanos acudan directamente
a las dependencias en caso de no obtener respuesta.
En ese contexto, uno de los
activistas señaló que la falta de respuesta institucional “quiere decir que el
Congreso está debilitado políticamente”.
“Mientras nosotros hacemos
todo por la vía institucional, otros ganan tiempo llevando materiales allá
arriba”, recalcó Karina Olivas Parra.
Al cierre, diputados y
activistas elaboraron minuta y establecieron nuevas reuniones y comparecencias
con autoridades ambientales y municipales.