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Hoy es martes, 12 de mayo de 2026

Comunidad cochimí busca reconocimiento en Baja California Sur

• Familias de Guerrero Negro presentaron genealogías, solicitudes y documentos comunitarios ante espacios relacionados con representación indígena.

Comunidad cochimí busca reconocimiento en Baja California Sur

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La Paz, Baja California Sur.- Integrantes del movimiento “Patas Saladas” acudieron al Congreso de Baja California Sur (BCS) para visibilizar su búsqueda de reconocimiento como descendientes cochimíes originarios de Guerrero Negro, municipio de Mulegé.

 

Durante una entrevista a medios de comunicación, los asistentes presentaron árboles genealógicos, listas de firmas, actas de nacimiento, solicitudes de peritaje antropológico, mapas territoriales y documentación relacionada con procesos impulsados ante el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI).

 

La visita ocurrió en el contexto de una iniciativa con proyecto de decreto para garantizar el reconocimiento indígena de cochimíes, guaycuras y pericúes, que entregaron al diputado local Sergio Huerta Leggs.

 

“Aquí estamos”, expresó Juana Villa Poblano, identificada por integrantes del movimiento como “Mamá Tana” y autoridad tradicional dentro de la agrupación.

 

Los integrantes del movimiento sostienen que en Baja California Sur existe una falta de reconocimiento hacia descendientes de pueblos originarios peninsulares.

 

“Queremos que se nos reconozca tanto a los guaycuras, pericúes y a nosotros los cochimí”, señaló Juana Villa Poblano durante una entrevista concedida a Diario El Independiente.

 

·        Documentos y estructura comunitaria

De acuerdo con expedientes proporcionados por la agrupación, el movimiento “Patas Saladas” está integrado principalmente por familias de pescadores asentadas en Guerrero Negro y otras zonas del norte de Mulegé.

 

Dentro de la documentación entregada aparecen registros comunitarios, reglamentos internos y un “Consejo de Ancianos” conformado por personas identificadas por el grupo como representantes tradicionales.

 

Entre los nombres incluidos se encuentran Juana Villa Poblano, Francisco Castillo Maclish, Ramón Castillo Gómez, María del Rosario Fátima Castillo Camacho y José Castillo Camacho.

 

Durante la entrevista, Francisco Castillo Maclish fue presentado como presidente del Consejo de Ancianos.

 

En los documentos también aparece Jesús Alfredo Salgado Villa como uno de los principales promotores del movimiento y gestor de solicitudes relacionadas con reconocimiento comunitario.

 

Los expedientes incluyen además solicitudes dirigidas al INPI para la realización de un peritaje antropológico relacionado con la presencia de descendientes cochimíes en Guerrero Negro.

 

En esa petición, integrantes del movimiento solicitan documentar elementos genealógicos, territoriales y culturales vinculados con la comunidad.

 

·        “Pata Salada”

De acuerdo con documentos proporcionados por la agrupación, el término “Pata Salada” está relacionado con prácticas históricas ligadas al complejo lagunar de Ojo de Liebre y actividades pesqueras desarrolladas en la región salinera de Guerrero Negro.

 

El grupo sostiene que sus antepasados utilizaban la sal como parte de actividades de conservación de alimentos y subsistencia.

 

Además de referencias genealógicas, los expedientes contienen mapas territoriales, listas de solicitantes y propuestas relacionadas con espacios destinados a pescadores y descendientes cochimíes de Guerrero Negro.

 

También aparecen oficios enviados a autoridades estatales y municipales sobre acceso vial, regularización territorial y rehabilitación de infraestructura utilizada históricamente por pescadores de la zona.

 

·        Más de 500 descendientes, aseguran

Durante la entrevista, integrantes del movimiento señalaron que actualmente tienen identificadas al menos 36 personas vinculadas directamente con el núcleo inicial de pescadores relacionados con el movimiento.

 

Sin embargo, aseguraron que los árboles genealógicos elaborados por la comunidad abarcan a más de 500 descendientes.

 

“Somos más de 500 de todo el árbol genealógico de un tronco común”, señalaron.

 

La agrupación también sostiene que ha participado en convocatorias impulsadas por el INPI relacionadas con la integración del Consejo Estatal Indígena y Afromexicano de Baja California Sur.

 

“Nos siguen considerando una extensión del norte”

 

Otro de los planteamientos expresados por integrantes del movimiento tiene relación con representación indígena en Baja California Sur.

 

Durante la entrevista señalaron que consideran que las decisiones relacionadas con asuntos indígenas continúan concentrándose fuera de la entidad.

 

“Nos siguen considerando una extensión de Baja California Norte”, expresaron.

 

Los representantes comunitarios señalaron que buscan mayor participación dentro de espacios de representación estatal y reconocimiento hacia comunidades originarias vinculadas históricamente con Baja California Sur.

 

“Somos hermanos indígenas, claro que sí, pero debemos darle respeto y reconocimiento a los que estaban aquí antes”, comentó uno de los participantes.

 

Dentro del material entregado por la agrupación aparecen además fotografías de pescadores, embarcaciones, reuniones comunitarias y un mural donde se representa a Juana Villa Poblano en Ensenada, Baja California.

Para los integrantes del movimiento, esos documentos forman parte del respaldo comunitario y visual de su búsqueda de reconocimiento como “Cochimíes Pata Salada” originarios de Guerrero Negro, Baja California Sur.