• Los Privilegios.
Si hacemos
memoria, y nos remontamos a los tiempos de los priísmos, habríamos de recordar
que las prebendas y prorrogativas estaban a la órden del día en todas las
dependencias gubernamentales.
Claro que
hablamos del bebeficio de los funcionarios, quienes no solo tenían la mesa
servida en los mejores restaurantes, sino la cama tendida en los más caros
hoteles; y todo a cargo del erario público.
Dicho más
clara y crudamente, que pagábamos usted y yo.
Pero hoy por
hoy, ya todas esas ventajas y regalías se han acabado, y a como se ve, las
cosas van mucho más en serio, y por tanto mucho más allá.
Y siendo
claros, en el caso particular del gobierno del estado, desde el inicio de su
gestión en septiembre de 2021, Víctor Manuel Castro Cosío ha basado su
administración en eliminar privilegios alineándose con la política de
austeridad republicana.
Digamos que
desde entonces, y para evitar aquello de “gobierno rico con pueblo pobre”,
anunció la eliminación de sueldos elevados y bonos excesivos para funcionarios
de primer nivel.
Incluso, el
discurso del mandatario se ha centrado en que el único privilegio permitido sea
el de servir a la ciudadanía, enfocándose --por supuesto-- en la austeridad.
Además se ha
buscado quitar gastos superfluos o de representación que anteriormente tenían
los funcionarios.
Eso es en lo
que corresponde al gobierno del estado que ha cumplido su parte.
Ahora bien,
tomando el consideración que igualmente se trata de un esquema gubernamental
que emana de los principios de la Cuarta Transformación, ya la presidenta
Claudia Sheinbaum, anunció su ordenanza: “Abajo los Privilegios”, cuya
determinación obviamente se veía venir.
Así es.
Y dice la
presidenta de México, que la esencia del Plan B, está basada en seis logros que
son:
La no reelección.
No al
Nepotismo.
Reducción de
recursos y eliminación de gastos excesivos a los congresos locales y al Senado.
Reducción al
número de Regidores en los municipios.
Eliminación
de Pensiones Doradas. Y,Reducción de salarios y no más bonos ni seguros de
gastos médicos mayores para consejeros y magistrados electorales.
Aclaro que
las “Pensiones Doradas” son las jubilaciones excesivamente elevadas, a menudo
superiores al sueldo presidencial otorgadas a exfuncionarios públicos de alto
nivel, particularmente en organismos como CFE y PEMEX.
Otros que
recibían estas prerrogativas eran exfuncionarios de bancos de desarrollo y
entidades desentralizadas.
Cabe aclarar
que en su mayoría estos exfuncionarios recibían pagos mensuales por varios
cientos de miles de pesos y el algunos casos, varios de ellos, sus abusivas
pensiones hasta superaban el millón de pesos.
En síntesis,
con estas determinaciones el gobierno federal busca no solamente mayor equidad
sino un uso responsables de los recursos públicos, lo que también lleva la
intención de evitar que se den futuros excesos.
Pues bien,
sobre este particular, el Gobernador Castro Cosío, manifestó su respaldo al
Plan B de la Reforma Electoral impulsada por la Presidenta.
Y al mostrar
su aceptación a esa reforma 2026, quiso dejar en claro su posición:
"nosotros seguimos defendiendo nuestros principios: no a los privilegios”.
E incluso fue
más allá al decir: “quienes no lo entiendan es responsabilidad política y moral
de ellos".
Más adelante
y en relación al quehacer político, el gobernante sudcaliforniano estableció
que no propiamente se trata de una búsqueda del poder personal, sino de una
ciencia del servicio para el bien comunitario.
"Por eso
es bueno que bajen los sueldos de los de arriba”, dijo, al tiempo de
puntualizar: “que no haya plurinominales por cuotas internas de los partidos”.
Ya por
último, sostuvo que desde hace muchos años él ha estado de acuerdo con estas
decisiones tomadas hoy, aclarando: “nosotros no luchamos para llegar y
olvidarnos de nuestros principios".
En fin, hoy
por hoy, esos son precisamente los recursos que antes se malversaban o que se
iban a las cuentas personales de los altos funcionarios.
Recursos que
ahora reciben los jóvenes estudiantes, las madres solteras, los discapacitados,
y las personas mayores, entre otros.
Es decir
recursos que se destinan para beneficio de los sectores más necesitados del
pueblo.
Esto, tomando
en cuenta la frase popularmente atribuida al expresidente mexicano Benito
Juárez García, “con el pueblo todo, sin el pueblo nada”, pues es precisamente
el pueblo quien pone los gobiernos.
Y claro,
anteponiendo aquel slogan que siempre caracterizó al expresidente de México
Andrés Manuel López Obrador:
“Por el bien
de todos, primero los pobres”.
Cuestión de
tiempo.