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Hoy es viernes, 3 de abril de 2026

EE. UU. entrega cuerpo de migrante muerto bajo custodia de ICE y sin documentos que comprueben suicidio

• Familia duda del suicidio porque 3 días antes de su muerte, su padre había hablado con él.

EE. UU. entrega cuerpo de migrante muerto bajo custodia de ICE y sin documentos que comprueben suicidio

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Estado de México. - El cuerpo de Royer Pérez Jiménez fue entregado a sus padres Manuel y Pascuala, este jueves alrededor de las 8 de la mañana, en una caja de metal. Les entregaron también un acta de defunción expedida por el Estado de Florida, Estados Unidos, con fecha del 20 de marzo pasado, es decir, 4 días después de la muerte del joven de 19 años.

 

El documento dice que murió en la cárcel del Condado de Glases, a causa de “SUICIDIO”, y como causa de muerte sostiene “COLGADO”. No les explicaron más.

 

Royer Pérez Jiménez, según el testimonio de padre Manuel, migró de la comunidad Paraje Noctic, San Juan Chamula, Chiapas, en 2022, a los 16 años. Llegó a Estados Unidos, tuvo diversos trabajos,’ el más reciente en un restaurante en Orlando, Florida.

 

El pasado 22 de enero, al terminar su turno laboral, iba caminando por la calle con compañeros de trabajo cuando los detuvo una patrulla. Les pidió una identificación y luego los oficiales los acusaron de “suplantación de identidad”. Asustados por la inminente detención, corrieron, fueron alcanzados. Los uniformados les añadieron el cargo de “negarse a la autoridad”.

 

A partir de entonces Royer enfrentó el proceso legal. Su padre explica que, desde ese día a la fecha, fue remitido a dos centros de detención, antes de ser enviado al más reciente, en el Condado de Glases.

La última vez que Manuel habló con su hijo Royer fue el 13 marzo, tras una audiencia. El joven migrante le contó a su padre que lo único que entendió de la misma, era que le habían quitado al defensor de oficio y que, al día siguiente, el sábado 14, iba firmar su deportación.

 

El lunes 16 recibió una nueva llamada de la cárcel. Le dijeron -desconoce quién- que su hijo se había suicidado a las 2 de la mañana de ese mismo día, y que necesitaba entregar 8 mil dólares para que le enviaran su cuerpo de regreso.

 

El Paraje Noctic da muestra de la gran cantidad de migrantes que han salido de ahí. Lo que antes era un lugar con casas de madera y barro, ahora cuenta con viviendas de concreto y pisos de cemento, todas construidas recientemente, algunas aún en construcción.

 

La vivienda de Royer y sus padres no es la excepción, consta de dos cuartos donde la puntura de las paredes se ve reciente; lo único que queda de antes de su partida, es una cocina de tablas y fogón de leña. La casa fue construida con las remesas que él enviaba, las que también sirvieron para sostener a sus cuatro hermanos menores.

 

Sus padres trabajan en el campo, son monolingües, solo hablan tsotsil, el idioma de los indígenas de Los Altos de Chiapas. Quizá fue por eso que Manuel no pudo cuestionar desde un inicio la causa de muerte de su hijo, su urgencia era conseguir los 8 mil dólares para el traslado del cuerpo.

 

Pidió donaciones a través de redes sociales, entonces es que se supo que Royer era uno de los 14 migrantes que han muerto bajo custodia del ICE. Las causas del fallecimiento le parecieron poco creíbles a la familia.

 

“No es un muchacho que se haya acercado a sustancias (drogas), que consumiera bebidas alcohólicas. De ahí es esa cuestión de que exista esa incertidumbre de que haya sido suicidio. Por qué, porque es un muchacho trabajador. La persona con la que estaba trabajando en los Estados Unidos reitera también esa parte de que es un muchacho trabajador (…) precisamente por eso existe esa duda de que hay sido suicidio. No es susceptible a que se incline a hacer tal hecho”, insiste su tío.

 

Otros vecinos también hablan de “lo juicioso” que era, de su buena conducta y calificaciones.

 

Hasta el momento ninguna autoridad les proporcionó apoyo para trasladar el cuerpo. Fue el dueño del restaurante donde Royer trabajaba, quien, en agradecimiento por su trabajo, pagó los gastos del traslado del cuerpo.

 

Autoridades tampoco se han acercado a la familia para dar seguimiento al caso o para impulsar una investigación por la muerte del joven. Fue el papá quien acudió a las autoridades municipales, del Estado y finalmente a las oficinas locales de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

 

“No nos dieron los datos de la necropsia, no tenemos ninguna prueba que demuestre que él de suicidó; de ahí la incertidumbre. Por eso pedimos que se esclarezca cual fue la causa de la muerte”, detalló el tío de Royer, mientras muestra el certificado de muerte, emitido 4 días después de su muerte, otra incongruencia en este caso.

 

El cuerpo de Royer llegó esta mañana al domicilio donde nació. Fue entregado por una empresa funeraria. Iba en una caja de metal. La familia y la comunidad consiguieron otro ataúd, uno de madera.

 

De acuerdo con las creencias de su comunidad, Royer debe ser enterrado en ataúd de madera, debe ser vestido según la usanza indígena, con su traje típico, hecho con manta. Porque ya no contaba con él, hombres de la comunidad se pusieron a elaborarlo: unos huaraches, una bolsa donde guardan las semillas durante la siembra, un sombrero, un mecapal para cargar la madera que traen de las montañas.

 

Estos días celebrarán los rituales de despedida, en el centro de la casa construida con las remesas enviadas por Royer, colocaron el cuerpo, bajo una cruz verde típica de San Juan Chamula.

 

Muchos jóvenes, futuros migrantes por lo que ellos mismos cuentan, acudieron a los rituales de despedida. La muerte de Royer no los detiene, pero se ven pensativos. Dicen -entre bromas- que hay que cuidar que “la policía gringa no nos atrape”, temen que, si eso sucede, regresen en un ataúd.