• También Guardia Nacional podrá intervenir en los casos; se llamará a quienes organicen estas manifestaciones a “rendir informe”.
San José del Cabo, Baja
California Sur. El reciente bloqueo registrado en el Aeropuerto
Internacional de Los Cabos marcó un punto de inflexión en la forma en que se
desarrollan las manifestaciones en el municipio, al escalar hacia la
interrupción de vías federales y servicios estratégicos.
Gobierno del Estado de Baja
California Sur (BCS) señaló que este hecho hizo ver una que - a
consideración de autoridades - debían marcarse límites entre el derecho a la
protesta y la afectación a terceros, particularmente en una zona donde la
movilidad y el turismo son pilares económicos.
En este contexto, el
secretario general del Gobierno del Estado, Saúl Núñez, advirtió que más allá
del uso de la fuerza pública, el enfoque se centra en las implicaciones legales
que conlleva bloquear este tipo de vialidades.
“Más que nada de fuerza
pública, es un tema de afectación hacia terceros y por ser vías federales, la
fiscalía general de la República junto con la Guardia Nacional estará haciendo
los citatorios para las personas que bloqueen vialidades, van a ser solicitados
por la FGR para rendir informes y si son vinculados es un tema con la misma
Fiscalía”, expresó.
A pregunta de Diario El
Independiente sobre si no consideran que esto podría ser revictimizante
para las familias víctimas de delitos como la desaparición que realizan estos
actos para exigir justicia y atención en sus casos, el funcionario señaló:
“El hecho es que nosotros como
gobierno del estado no cerramos la comunicación con colectivos o familias o si
son temas de transportistas… al final se tiene que llegar a una mesa de
trabajo, donde las familias se sientan acompañadas donde el que se siente
afectado tenga una solución”.
Insistió en que se mantiene
comunicación con colectivos de búsqueda e invitó a la ciudadanía que enfrenta
alguna problemática a agotar las vías institucionales antes de recurrir a
medidas como el bloqueo de vialidades. Reiteró que el objetivo es privilegiar
el diálogo y construir soluciones sin afectar a terceros.
En México, el derecho a la
manifestación está respaldado por la Constitución y diversos tratados
internacionales, que garantizan la libertad de expresión y de reunión pacífica.
De acuerdo con los artículos 6°, 7° y 9°, las personas pueden congregarse con
fines lícitos sin que la autoridad pueda disolver una protesta, siempre y
cuando se mantenga en términos pacíficos y sin el uso de armas.
No obstante, refirió Núñez,
impedir el tránsito en vías federales puede derivar en sanciones
administrativas e incluso responsabilidades penales, ya que la Ley de Vías
Generales de Comunicación establece que no se deben obstaculizar caminos o
servicios públicos. Aun así, subrayó que el Estado está obligado a actuar bajo
principios de proporcionalidad, privilegiando el diálogo antes que el uso de la
fuerza para respetar el derecho a manifestarse.