• La iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum avanzó entre protestas de jubilados en los accesos del Palacio Legislativo y advertencias de la oposición por su posible efecto retroactivo.
Estado de México. - La Cámara
de Diputados aprobó este
miércoles la reforma constitucional que
pone tope a las jubilaciones y pensiones del
personal de confianza en empresas del Estado, organismos dependientes del
presupuesto y la banca de desarrollo, entre otras instituciones públicas.
La iniciativa impulsada por la
presidenta Claudia Sheinbaum avanzó entre protestas de jubilados en los accesos
del Palacio Legislativo y advertencias de la oposición por su posible efecto
retroactivo.
El dictamen fue avalado por
unanimidad en lo general, con un total de 458 votos a favor, cero en contra y
cero abstenciones.
La minuta ya había sido
aprobada también en el Senado el pasado 11 de marzo con 109 votos a favor,
ninguno en contra y seis abstenciones.
La propuesta reforma el
artículo 127 de la Constitución para establecer que, en cualquier caso, las
jubilaciones o pensiones del personal de confianza en organismos
descentralizados, empresas públicas del Estado, sociedades nacionales de
crédito, fideicomisos públicos y demás entes públicos federales, estatales y
municipales “no podrán rebasar la mitad de la remuneración” de la persona
titular del Ejecutivo federal, casi 70,000 pesos.
También ordena que contratos,
disposiciones e instrumentos laborales no fijen condiciones superiores a ese
límite.
No obstante, la reforma
excluye a las Fuerzas Armadas, las pensiones derivadas de aportaciones
voluntarias a cuentas individuales y las constituidas con aportaciones
sindicales en sistemas complementarios.
El gobernante Movimiento de
Regeneración Nacional (Morena) defendió que la reforma no elimina el derecho a
la pensión, sino que corrige privilegios financiados con recursos públicos y
fortalece la austeridad, en una reforma que considera a estas percepciones como
“pensiones doradas”.
Sus aliados, los Partidos
Verde Ecologista de México (PVEM) y del Trabajo (PT) coincidieron en que el
sistema “no debe ser espacio para excesos” y que los recursos liberados pueden
destinarse a otras prioridades públicas.
En contraste, los opositores
Partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento
Ciudadano (MC) respaldaron en distintos grados el objetivo de eliminar pensiones millonarias,
pero cuestionaron los transitorios por considerar que pueden afectar a personas
ya jubiladas.
Noemí Luna, del PAN, dijo que
su bancada votaría a favor en lo general para quitar privilegios, aunque alertó
por la retroactividad; mientras que César Domínguez, del PRI, calificó la
iniciativa de “regresiva y lesiva” para derechos adquiridos, mientras Claudia
Ruiz Massieu e Irais Reyes, de MC, avisaron que esa aplicación “podría detonar
amparos e incertidumbre jurídica”.
Incluso Lilia Aguilar, del PT,
anunció una reserva para evitar la retroactividad a quienes obtuvieron
legalmente su pensión.
Tras la aprobación en lo
general, el pleno pasó a la discusión en lo particular de las reservas. Si la
Cámara de Diputados confirma el texto de la minuta, al tratarse de una reforma
constitucional deberá ser avalada por la mayoría de las legislaturas estatales
antes de enviarse al Ejecutivo para su promulgación y publicación en el Diario
Oficial de la Federación.