• Señales de cordialidad política entre Milena Quiroga y Saúl González fortalecen a Morena. • Limitaciones y deficiencias del Rigo Mares quedaron en evidencia ante visita del líder nacional panista, Jorge Romero. • Especulan panistas tímidamente sobre las figuras de Pacho Pelayo y la senadora Susana Zatarain como posibles contendientes por la gubernatura.
Mientras que la principal
oposición a Morena que es el PAN, dejó en claro con la visita de su líder
nacional, las limitaciones y carencias que caracterizan la dirigencia estatal
que encabeza Rigoberto Mares, por su parte en Morena, el trabajo interno que
pretende mandar señales de unidad y de trabajo compacto hacia el 2027, pone en
claro evidentes avances en ese sentido.
En reiteradas ocasiones hemos
señalado en este espacio que el gran reto de Morena es mantener la unidad
interna sobre todo hacia las diversas propuestas que surjan para las
candidaturas del 2027.
Por supuesto la tarea no es
sencilla, pero si se logra esa anhelada unidad interna, la oposición que
encabeza el PAN poco tendrá que hacer para competir, sobre todo si no se
atienden los continuos desatinos de la dirigencia que encabeza Rigoberto Mares
Aguilar, cuyas deficiencias quedaron más evidenciadas ante la presencia del
presidente nacional panista, Jorge Romero Herrera y representantes de los
comités estatales de 32 entidades del país.
Está claro que son dos
dinámicas muy diferentes, pues Acción Nacional está sumido en un letargo del
que parece que aún no despertará, vaya, ni con la visita del dirigente
nacional, mientras que, en Morena, se notan claramente ya los esfuerzos en
conjunto de las propuestas que encabezan la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga
y el actual secretario general de gobierno, Saúl González Núñez.
Verlos juntos en un ambiente
de cordialidad en donde se observó además la presencia de la senadora suplente
del senador Homero Davis, Eda Palacios Márquez, generó reacciones positivas al
interior del morenismo local.
González Núñez al igual que
Quiroga Romero, mantienen sus respectivas agendas y pretensiones políticas,
pero ahora han lanzado la señal de que entre estos dos equipos habrá armonía
política en lo que resta del camino hacia la sucesión del 2027.
Ambas son las propuestas más
notables del morenismo sudcaliforniano que se pueden conjugar si así lo
consideran necesario con el potencial del Partido Verde que cuenta con la
figura del diputado federal Manuel Cota y del Partido del Trabajo que por su parte,
impulsa los esfuerzos políticos del alcalde de Los Cabos Christian Agúndez.
También habrá que señalar que
cada día queda más claro que para Morena en la entidad, la posibilidad de
alianza electoral hacia el próximo proceso electoral, es una opción que no es indispensable,
de hecho, para muchos morenistas llevar aliado a PT y al Verde es absolutamente
innecesario.
Pero ese tema se tendrá que
definir seguramente antes de que concluya el presente año.
Lo curioso es que aunque nadie
puede darse el lujo de excederse en la confianza, lo cierto es que el panismo
sudcaliforniano se mueve sin brújula, sin dirección y sin ningún aspirante
formal a encabezar la lucha por la sucesión estatal.
En el PAN se ha especulado
tímidamente sobre la posibilidad de que el diputado federal Francisco Pelayo
intente una vez más ser candidato a la gubernatura, aunque también la figura de
la senadora Susana Zatarain parece ser entre los panistas la mejor opción
femenina que podrían habilitar como abanderada a la gubernatura, aunque primero
tendrá que resarcir las frecuentes pifias del dirigente Mares Aguilar.
Así que a una semana de
iniciado el segundo mes de este penúltimo año de la actual administración
estatal, la dinámica política con miras a la sucesión empieza adquirir más
claridad sobre las opciones que serán las más competitivas, que como lo hemos
dicho, hasta ahora, las encabeza la alcaldesa paceña Milena Quiroga.
Obviamente aún falta mucho por
pasar, así que ya veremos qué sucede en las próximas semanas.