• Su familia enfrenta el reto económico que supone representar a México en un evento de esta magnitud.
Fotogalería
La Paz, Baja California Sur.— A sus 13 años, Saúl Espinoza ya alcanzó un logro
que trasciende aulas y fronteras. Estudiante destacado y apasionado de la
astronomía, fue seleccionado para representar a México en el International
Creativity and Innovation Award 2026, que se celebrará en Camboya, con un
proyecto científico enfocado en la contaminación lumínica y sus efectos sobre
el cielo nocturno, la biodiversidad y la salud humana.
Saúl cursa sus estudios en el
Instituto Marco Tulio Cicerón, en La Paz, y desde temprana edad mostró interés
por observar las estrellas.
Ese gusto se convirtió en vocación cuando, con el acompañamiento de su asesor,
el ingeniero José Leonardo Macías Díaz, desarrolló una investigación que busca
divulgar y generar conciencia sobre el uso inadecuado de la iluminación
artificial y el impacto que tiene en la observación astronómica, los
ecosistemas nocturnos y el descanso de las personas.
“El exceso de luz nos impide ver las estrellas y afecta a animales nocturnos,
polinizadores y a nuestra propia salud, porque altera la producción de
melatonina”, explicó el joven investigador.
Al detallar los alcances de su proyecto, el estudiante propone un uso más
responsable del alumbrado público y privado, sin renunciar a la seguridad.
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De
ExpoCiencias municipal a un escenario internacional
El camino de Saúl no fue
fácil, ya que en un primer intento logró el primer lugar en ExpoCiencias 2024 a
nivel municipal y estatal, lo que le permitió avanzar a la etapa nacional,
donde recibió mención honorífica sin poder avanzar a una etapa internacional.
Lejos de rendirse tras no obtener en ese momento la deseada acreditación,
decidió insistir un año más. El esfuerzo rindió frutos: en ExpoCiencias
Nacional 2025, celebrada en Tampico, Tamaulipas, logró finalmente la
acreditación que hoy lo coloca rumbo a Camboya, en el continente asiático.
La participación internacional está programada del 22 al 26 de abril, e implica
un traslado de aproximadamente 40 horas de vuelo, además de gastos de
inscripción, hospedaje y alimentación. Saúl viajará acompañado por su asesor y
por su padre, quien funge como su tutor.
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Un
llamado a la solidaridad
La familia Espinoza enfrenta
el reto económico que supone representar a México en un evento de esta
magnitud. Por ello, hicieron un llamado a la sociedad sudcaliforniana para
sumar esfuerzos y respaldar el talento científico juvenil.
Quienes deseen apoyar pueden hacerlo mediante depósito o transferencia a la
tarjeta BBVA 4152 3139 7986 8234, a nombre de Francisco Gerardo Espinoza
Romero, padre de Saúl. Cualquier aportación, señalaron, es de gran ayuda para
acercar este sueño a la realidad.
Más allá de la competencia, Saúl tiene claro su horizonte: quiere ser astrónomo
y dedicar su vida al estudio del universo.
“Que uno sea niño no significa que no pueda cumplir sus sueños; hay que empezar
desde pequeño y seguir escalando”, resume con convicción.
Su historia vuelve a poner a Baja California Sur en el mapa del talento
científico a temprana edad y recuerda que, con acompañamiento y apoyo social,
los sueños también pueden viajar tan lejos como las estrellas.