• Históricamente México ha tenido una política exterior basada en principios como la solución pacífica de controversias y el respeto al derecho internacional.
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Estado de México. - La
presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó este martes que el país
enviará a su embajador ante Naciones Unidas como “observador” a la Junta
de Paz convocada por Estados Unidos, y explicó su negativa a unirse por la necesidad
de incluir a todas las partes en procesos de paz con Medio Oriente.
“En este caso, cuando se trata
particularmente de la paz en el Medio Oriente, Palestina, dado que nosotros
reconocemos a Palestina como un estado, es importante la participación de ambos
estados, de Israel y de Palestina. Y no está planteado así en el encuentro”,
remarcó.
La Junta de Paz, creada por el
presidente estadounidense, Donald Trump, para resolver conflictos
mundiales, busca supervisar la aplicación del plan de 20 puntos del mandatario
con el objetivo declarado de poner fin a la guerra entre Israel y el grupo
islamista Hamás.
“Nos invitaron a que fuéramos
como observadores, que, si no íbamos a participar, fuéramos como
observadores y con el canciller tomamos la decisión de que fuera nuestro
embajador en Naciones Unidas como observador”, apuntó la mandataria durante su
conferencia de prensa matutina.
México ha sostenido
históricamente una política exterior basada en principios como la solución
pacífica de controversias y el respeto al derecho internacional, lo que ha
guiado su postura frente al conflicto en Medio Oriente y su reconocimiento del
Estado palestino.
En años recientes, el país ha
respaldado iniciativas multilaterales orientadas a promover negociaciones
entre las partes.
La Casa Blanca indicó en enero
que al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno han aceptado formar
parte del organismo.
El mayor número de países
corresponde a la región de Oriente Medio y Asia occidental: Armenia,
Azerbaiyán, Baréin, Jordania, Kuwait, Catar, Arabia Saudí, Turquía, Emiratos
Árabes Unidos y Pakistán.
En segundo lugar, figuran los
de Asia Central y el Sudeste Asiático: Kazajistán, Uzbekistán y Mongolia,
Camboya, Indonesia y Vietnam; seguidos por cinco europeos: Albania,
Bielorrusia, Bulgaria, Hungría y Kosovo.
De Latinoamérica, por ahora,
se han sumado Argentina, El Salvador y Paraguay.