• Buenas Noticias.
Según se observa, en este que
es el último año de la administración de Víctor Manuel Castro Cosío como
gobernador, la pretensión es cerrar fuerte.
Y lo que es mejor áun, lo
pretende lograr con el apoyo y sobre todo el consenso de la ciudadanía
sudcaliforniana en general.
Así es.
Y veamos por qué.
El dato esencial, o mejor
dicho la buena noticia es que nos asegura el propio mandatario que no se
crearán nuevos impuestos en 2026.
Reitero, es bueno saber lo
anterior, porque ello se hará muy a pesar del recorte de presupuesto federal.
En efecto, según se observa, y
de acuerdo a informes dados a conocer de manera oficial, Baja California Sur
enfrenta ya una reducción de recursos federales por el orden del 5.7 por ciento
este año.
Pero el caso es que ya con
esta noticia, de entrada, vamos de ganancia, cuando sabemos que las nuevas
tasas impositivas nos ahogan y lo peor es que de paso provocan serias lesiones
al progreso de una entidad.
Luego entonces, todo lo
anterior deja en claro que el gobierno estatal estará obligado a emprender y
poner en marcha algunas estrategias que permitan fortalecer las finanzas
públicas.
Esto, claro está, ha obligado
a la búsqueda de mayores ingresos propios para poder mantener no solo el
equilibrio de las finanzas, sino obtener recursos para sostener el aparato
gubernamental lo mismo que dar continuidad al desarrollo del estado.
Por tanto, derivado de todo
ello, la administración se obliga a emprender otras acciones como es el caso de
algunos ajustes.
Por otro lado, aunque se
mantienen los anteriores nuevos impuestos estos se enfocarán en ajustes y
homologaciones existentes, como el aumento al Impuesto Sobre Nóminas y Derechos
de Saneamiento Ambiental.
Ahora bien, otra noticia
satisfactoria dicha por Castro Cosío es que por cada peso que ingresa a la
Secretaría de Hacienda, la Federación retorna al estado 1.25 pesos en
participaciones federales.
Y aunado a lo anterior la
entidad alcanza un 1.5 por ciento de recaudación propia, cuyos recursos son
destinados a obras y cuyas acciones que se emprenderán en este 2026 se
anunciarán en breve.
Sin embargo, y pese a todo, se
mantendrá la inversión pública para el mejoramiento de la infraestructura en
todo el estado con obras y acciones como es el caso de pavimentación,
modernización de la carretera transpeninsular, rehabilitación de puentes, obras
de desarrollo urbano y plantas de tratamiento de agua.
De igual manera se seguirá con
los programas sociales federales con enfoque de justicia social.
Es decir, se confirma que, en
su caso, el gasto social seguirá siendo una prioridad con recursos orientados
al fortalecimiento de los servicios públicos esenciales y al impulso de
programas que garanticen la igualdad sustantiva y reduzcan las brechas de desigualdad
territorial.
Lo fundamental pues, es que el
gobierno estatal asegura que los ajustes permitirán fortalecer las finanzas
públicas sin crear cargas impositivas extra para las familias.
Incluso, fue el gobernador
quien estableció la necesidad de trabajar de la mano con el pueblo para seguir
la transformación en el estado, reafirmando su compromiso de continuar cerca de
la gente en este 2026.
En síntesis, para lograr
objetivos, será necesario seguir trabajando sin permitir corruptelas, sin
conceder privilegios, y claro, con austeridad y eficiencia.
Cuestión de tiempo.