• En un comunicado, el secretario general de la UNTA sostuvo que, tras el 'deterioro' heredado del sexenio de AMLO, las medidas actuales no revirtieron los problemas estructurales.
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Estado de México. - La
política agrícola de México muestra impactos limitados en productividad y
suministro de insumos, lo que mantiene la dependencia de importaciones de
granos y fertilizantes, aseguró la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas
(UNTA) este lunes, al evaluar el rumbo del sector bajo la administración de la
presidenta Claudia Sheinbaum.
En un comunicado, el
secretario general de la organización, Álvaro López Ríos, sostuvo que, tras el
“deterioro” heredado del sexenio de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024),
las medidas actuales no revirtieron los problemas estructurales.
Según explicó, más del 70% del
presupuesto de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para
2026 se destina a asistencia social dirigida a pequeños productores, lo que,
afirmó, no impulsa suficientemente la producción.
“Esto propicia que la
producción y la productividad en el campo mexicano estén en límites
inimaginables”, indicó.
López Ríos sostuvo que esta
orientación mantiene abiertas importaciones masivas de maíz, leche, azúcar,
carne y otros alimentos provenientes principalmente de Estados Unidos, al
tiempo que la eliminación de esquemas como la agricultura por contrato y el ingreso
objetivo redujo la rentabilidad del cultivo de granos entre 2004 y 2019.
El líder agrícola subrayó que
el país continúa dependiendo del exterior para abastecerse de insumos
clave.
México importa alrededor del
75% de los fertilizantes necesarios, lo que encarece costos de
producción.
Productividad
agrícola responde a sequías, altos costos de insumos y políticas
De acuerdo con datos de la
Agencia Nacional de Aduanas de México, en 2025 el país adquirió 3.79 millones
de toneladas de fertilizantes, un aumento de 2.3% frente a 2024. Además, estimó
que el mercado alcanzó un volumen de 3.04 millones de toneladas en 2025 y
crecerá a una tasa anual de 3% hasta 2035.
En cuanto al maíz, México
rompió por tercer año consecutivo su récord de compras externas en 2025, con
casi 25 millones de toneladas importadas, y se prevé que en 2026 la cifra se
mantenga elevada por la expansión pecuaria y los precios internacionales bajos.
La caída en productividad de
granos básicos, agregó, responde a sequías, altos costos de insumos y políticas
que no revirtieron la tendencia, por lo que llamó a impulsar subsidios
focalizados, tecnología y crédito accesible para reducir la dependencia externa
y el encarecimiento de alimentos.
El dirigente citó datos del
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), según los cuales el
costo de la canasta alimentaria aumentó 3.8% anual en enero de 2026 en zonas
rurales, con un precio de 1,863.17 pesos (108.48 dólares), en regiones donde la
pobreza es más intensa.
Asimismo, advirtió sobre
irregularidades en la distribución de fertilizantes de programas públicos, al
señalar reportes de venta ilegal por parte de beneficiarios.
Aunque el apoyo busca elevar
rendimientos, el desvío y uso inadecuado del insumo, dijo, afecta su
efectividad y ha generado quejas en el sector.
La UNTA insistió en que, sin
ajustes en política productiva, el país seguirá dependiendo de importaciones y
enfrentando presiones en los precios de los alimentos básicos.