• Sin condiciones para alianza de partidos opositores a la 4T para el 2027. • Las insalvables distancias entre PAN, PRI y PRD incrementan exceso de confianza en Morena y aliados. • Nadie puede perder de vista el riesgo de que del plato a la boca se puede caer la sopa.
Uno de los temas que parecen
quedar cada día más en claro, más a la vista, es el hecho de que para las
elecciones del año que entra, no habrá alianza entre el PAN, PRI y PRD para
confrontar en conjunto a las propuestas que surjan de entre Morena y sus aliados.
No hay condiciones de que en
esta ocasión exista una alianza opositora como la registrada en los pasados
procesos electorales del 2021 y 2024.
En parte porque tanto en el
PAN como en el PRI y el PRD, principalmente, no hay voluntad política de hacer
una alianza o coalición estratégica que busque competir contra los integrantes
de la llamada 4T.
Por supuesto que esta falta de
condiciones se debe en gran medida a que, en el PAN, aún existe una amplia
injerencia la desacreditada voz de la actual diputada local y exdirigente
estatal blanquiazul, Lupita Saldaña, que dejó un amargo sabor de boca en la
alianza para las pasadas elecciones.
Por lo que tanto en el PRI
como en el PRD, se ve complicado que puedan llegar a un acuerdo para hacer
propuestas en conjunto para participar en el proceso electoral del 2027.
Por ello resulta muy
complicado para el actual dirigente del PAN, Rigoberto Mares, plantear la
posibilidad de una alianza con los partidos mencionados.
Pero lo mismo sucede al
interior del tricolor como en el PRD, que ahora solo será un organismo de
influencia estatal y ya no nacional.
En el penúltimo año de la
actual administración estatal morenista, no hay disposición ni condiciones de
crear una alianza partidista opositora.
Por eso en gran medida es que
a muchos de Morena y aliados, no les preocupa que exista unidad obligada hacia
loa sucesión gubernamental. Entre muchos de la 4T es claro que los mueve el
exceso de confianza lo cual por supuesto puede implicar un verdadero riesgo.
Y aunque en la oposición no
hay a la vista nadie que hasta ahora pueda capitalizar los rezagos o malestares
que puedan existir en la sociedad contra las propuestas de Morena y sus
aliados, parece que no existe mayor preocupación.
Obviamente hasta ahora para
los partidos de oposición, las posibilidades reales de obtener resultados
favorables, aún están muy lejanos de asegurarse.
En prácticamente todas las
encuestas las reales y las trucadas, ningún partido de oposición a Morena y sus
aliados aparece en los primeros lugares.
Obviamente entre los
destacados integrantes de la 4T el trabajo para evitar la descomposición
interna es prioritario pues entre más unidos lleguen al proceso electoral, los
resultados favorables están más garantizados.
Pero es evidente que el hecho
que de que a la vista no se observa la posibilidad de una fuerte alianza entre
partidos opositores que participarán en el 2027, cada uno por su cuenta, hacen
que algunos cuatroteístas se sientan ya desde ahora con la victoria electoral
en la bolsa.
Por supuesto nadie se puede
sentir tan seguro con tanta anticipación de que la victoria electoral del año
que entra, está asegurada.
Quizás valga recordar que en
política como en la vida misma, en muchas ocasiones, del plato a la boca se cae
la sopa.
Ya veremos qué sucede.