• Necesario evitar los aceleres y confrontaciones políticas. • La clase política ya no esperó tiempos electorales de acuerdo a la ley. • Hay más prisa entre morenistas y sus aliados que en partidos de oposición.
Los llamados del ejecutivo
estatal Víctor Castro a los diversos actores políticos a mantener la calma para
que esperen los tiempos políticos de acuerdo al calendario legal, hechos de
manera abierta y en corto, para expresar pretensiones electorales y políticas,
es reflejo de lo que hemos señalado en este espacio: Desde el 2024 gran parte
de la clase política se ha movido prácticamente sin descansar con la mira
puesta en el proceso electoral del 2027.
Por supuesto que es muy
apresurado para algunos externar ya desde ahora sus pretensiones de ser
candidatos a cualquiera de los puestos de elección popular que estarán en juego.
Es evidente e innegable que
integrantes de la llamada Cuarta Transformación que laboran a nivel estatal y
municipal y por supuesto federal, ya se mueven con la idea de medir por lo
menos ya desde ahora, si tendrán posibilidades reales o no de aparecer en las
listas de candidatos.
Como lo hemos dicho en este
espacio para el partido gobernante, el que tiene mayoría en los diversos
espacios de representación popular, es decir Morena, el gran reto es mantener
la unidad en torno a sus autoridades internas y a sus propuestas porque son más
de dos los que se disputan una misma posición.
Y esto aplica tanto para
quienes aspiran a la gubernatura como para las alcaldías y por supuesto las
diputaciones federales y locales.
Para los partidos de
oposición, conformar una alianza e impulsar candidaturas competitivas
seguramente será su tarea principal, pero para Morena, el reto principal, que
es enorme, es prevenir que se desborden las pasiones que cada día son más que
notorias.
Hacer un llamado a evitar los
aceleres políticos, por supuesto que es prudente, aunque el riesgo es que
algunos integrantes de la clase política hagan caso omiso y mantengan su
dinámica establecida literalmente desde el inicio del actual periodo político.
El llamado del mandatario
estatal que puede ser ampliado no solo al poder ejecutivo sino incluso al
Congreso del Estado y los ayuntamientos de la entidad, por supuesto que se
espera sea tomado en cuenta, pero habrá que ver quiénes realmente se frenan y dejan
de hacer el proselitismo que ya se lleva a cabo prácticamente desde el arranque
del año 2024.
Faltan muchos meses para que
formalmente arranque el proceso político-electoral con miras a las elecciones
de junio del año que entra, pero la dinámica interna de los diversos aspirantes
está cada día más intensa.
Cabe decir que falta por
transcurrir poco menos de dos años de la actual administración estatal, pero
algunos se mueven como si ya fuera el sexto año de gobierno.
Se disputarán la gobernatura,
diputaciones federales y locales, así como alcaldías.
Es tiempo de actuar con
prudencia y cautela.
Ello no implica seguramente
que los anhelantes actores políticos dejen de moverse, quizás lo que requieren
es actuar con más sagacidad y menos protagonismos sin sustento, sin base
social.
Como era de esperarse donde
mayor activismo se observa es justamente entre morenistas y sus aliados que
estiman que volverán a obtener la victoria electoral.
Mientras que la oposición
intenta recomponerse de la mejor manera posible, sin que hasta ahora esa acción
permee realmente ante la sociedad.
Ya veremos cómo impacta y
repercute en la clase política local los llamados del ejecutivo estatal a
mantener la calma y esperar los tiempos legales para participar en el proceso
político con miras a las elecciones del año que entra.
Tal vez valga la pena sugerir
a algunos imprudentes acelerados con pocas posibilidades de lograr algo en el
proceso electoral del 2027, que atiendan la famosa frase del filósofo Zenón de
Citio: “Mejor tropezar con los pies que con la lengua”.
¿No le parece así amable
lector?
Ya veremos.