• Para el caso de los servidores públicos de libre designación, se estableció que su nombramiento siempre será temporal, por tiempo determinado, y nunca tendrán derecho a la estabilidad laboral y que su nombramiento no podrá exceder del periodo constitucional
La Paz, Baja California Sur. -
Con 18 votos a favor y dos abstenciones, el Pleno del Congreso del Estado
aprobó el dictamen presentado por la Comisión de Asuntos Laborales y de
Previsión Social relativo a reformas y adiciones a diversas disposiciones de la
Ley de los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado y Municipios de
Baja California Sur, presentada por diversos diputados de la Fracción
Parlamentaria de MORENA en voz del diputado Venustiano Pérez Sánchez.
La reforma aprobada tiene
ámbito de aplicación, solamente a los trabajadores de confianza y trabajadores
de libre designación, quedando los trabajadores de base fuera de ella.
El dictamen establece entre
otras cosas que los juicios que se tramitan en el Tribunal de Conciliación y
Arbitraje para los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado y sus
Municipios, por regla general, deberán de tramitarse y resolverse en un plazo
máximo de dieciocho meses.
Que tratándose de los juicios
laborales que inicien los trabajadores de confianza, en el concepto de salarios
caídos, solo se pagaran 18 meses, tope que está ajustado al marco
constitucional y criterios de la SCJN. Muy por encima de los 12 meses que establece
la Ley Federal del Trabajo.
Se establece como obligatoria
la conciliación laboral para agilizar la solución de conflictos, incluyéndose
multas para los abogados de las partes que no acudan a conciliación inicial, y
en cualquier fase del juicio las partes podrán con intervención del tribunal
conciliar para poner fin a la contienda laboral por mutuo acuerdo.
Se le otorgan facultades al
Tribunal Burocrático del Estado para sancionar con multas a los abogados de
ambas partes que realicen acciones para prolongar, dilatar u obstaculizar la
sustanciación o resolución de un juicio laboral. Así mismo se establecen sanciones
para los servidores públicos que sean responsables de dilatar los juicios como
la suspensión del cargo sin pago de salario y destitución si reinciden y darle
vista al Ministerio Público para que investigue la posible comisión de delitos
contra la procuración y administración de justicia y los que resulten.
Sera obligación de las
autoridades patronales a que otorguen mandato a sus abogados que acudan a
juicio para que en su nombre puedan obligarse en cualquiera de la fases del
proceso para conciliar y poner fin al litigio.
Se fortalece al Tribunal con
la autorización para ampliar personal para mejorar el desahogo de los asuntos y
agilizar los procesos de tramitación de juicios.
Así mismo que el Tribunal
semestralmente presente un informe de la institución a la legislatura y se le
mandata realizar convenios de colaboración institucional con la finalidad de
intercambiar experiencias en materia de mediación y conciliación.
Para el caso de los servidores
públicos de libre designación, se estableció que su nombramiento o designación
siempre será temporal, por tiempo determinado, y nunca tendrán derecho a la
estabilidad laboral y que su nombramiento no podrá exceder del periodo
constitucional o la duración de la administración pública correspondiente y que
al término de sus funciones no tendrán derecho a indemnización alguna, salvo
las del finiquito y prestaciones inherentes al cargo, más no indemnización por
el tiempo en que fungieron en tal responsabilidad constitucional.
En la discusión la diputada
Guadalupe Saldaña manifestó su voto en abstención del dictamen, argumentado
que, debió de darse un mayor análisis para aterrizar una propuesta que a su
juicio violaba los derechos de los trabajadores de confianza, acusó de
anticonstitucional y que no estaba de acuerdo con el tope que se le puso al
pago de los salarios caídos.
A favor, el diputado
Venustiano Pérez expresó que la reforma busca resolver un problema de fondo al
que se enfrentan los poderes del Estado, ayuntamientos y órganos autónomos,
cuando después de muchos años de juicio, se emiten laudos que condenan pagos millonarios
de salarios caídos, que desequilibran las finanzas públicas.