Diario El Independiente
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Hoy es jueves, 25 de febrero de 2021

En privado

• Desbandadas.


Durante los más de 40 años que he dedicado a escribir sobre temas políticos, he observado que

luego de que un partido político obtiene el poder de manera indiscutible, --tal como lo fue el caso

del PRD en BCS en el proceso electoral del domingo 7 de febrero de 1999,  y como es el caso actual

de Morena luego de obtener el triunfo en casi todo el país--, siempre, ya después de que el partido

se posiciona, los golpes  más fuertes surgen del interior del partido de que se trate, es decir los

golpes provienen de sus propios militantes. En efecto, curiosamente los golpeteos nunca vienen

de afuera.

Y de ahí por consecuencia es cuando surgen los desencuentros. Y tras ello las desbandadas y los

enfrentamientos. Y ya por último se advierte  el debilitamiento del partido en cuestión. Como

sucedió justamente con el PRD aquí, que hasta la fecha ha realizado cruentas luchas y grandes

batallas para poder levantarse de nuevo sin poder lograrlo a satisfacción.

Y la mejor prueba es que quienes en aquel tiempo se unificaron para llevarlo a la cúspide del

poder, muchos ya no quieren saber nada de la política. Otros ya murieron. Y los que aún viven de

la política, hoy están en contra de él.

Para ilustrar algunos  de estos desencuentros, en estos momentos no hay excepciones, cuando

sabemos que existe un alto personaje de la política local, como lo es nada menos Armida Castro

Guzmán, quien al ver truncadas sus aspiraciones de volver a dirigir los destinos de la comuna

cabeña, está levantando su puño para demandar y cuestionar severamente la adelantada coalición

Morena-Partido del Trabajo, con respecto a la alcaldía de Los Cabos, pero que tiene y tendrá

resonancia a nivel estatal y tal vez nacional.

Y aquí precisamente centro mi comentario de hoy como pretendiendo, por un lado concederle la

razón, y por el otro  entender la postura adoptada por Armida Castro Guzmán, quien seguramente

sabe que la política no solo es de oportunidades, sino  también de ventajas, lo mismo que de

negociaciones;  y tal vez para allá va Armida Castro con su molesta postura: tirarle al cien para al

menos pegarle al diez.

Aunque con este brote de inconformidad de la dama en cuestión, para muchos de los que cifran

sus esperanzas en la cuarta transformación pudiera ser un revés al darse cuenta que a los

dirigentes de la izquierda –léase Morena y PT-- se les empieza a endurecer el engrudo en sus

propias manos, tras lo que consideran una extraña reacción de quienes, --como el caso concreto

de Armida Castro--  pertenecen a esas mismas filas. Y de paso sienten que con esas actitudes

únicamente engordan el caldo de los partidos de enfrente.

¿Por qué? Simplemente porque es el propio presidente estatal del Movimiento de Regeneración

Nacional, Alberto Rentería Santana quien ha dejado en claro que  el candidato a la presidencia


municipal por la coalición MORENA-Partido del Trabajo a la alcaldía de Los Cabos, habrá de ser un

varón y será electo por el método de encuesta.

Y a pesar de que en su momento el partido Morena había conminado a quienes ocupan un cargo

de elección popular a presentar su solicitud de reelección, el dirigente estatal dejó fríamente en

claro que: “en Los Cabos ya está decidido”. Y de parte de Morena el candidato será un hombre. Así

de simple.

Y Alberto Rentería Santana fue más allá al sostener que esto no significa que se “esté deteniendo a

ninguno o ninguna”. Pero “en esta ocasión, en Los Cabos definimos ir por un hombre”, insistió

tajante el líder. Y aun cuando no quiso decir de quién se trata, estaría dejando en claro que tanto

él en su calidad de dirigente de Morena, como Luis Armando Díaz líder del Partido del Trabajo, lo

mismo que Víctor Castro Cosío, abanderado a la gubernatura,  ya saben quién será el candidato.

Aunque claro que a la mente de todos llegaba el nombre del petista Ernesto Ibarra Montoya quien

ha sido un eterno luchador en la búsqueda de esa candidatura y quien pesa bien en el ánimo de

muchos cabeños y que de cualquier manera pudiera ser garantía de triunfo para esa cuestionada

coalición.

Sin embargo, por supuesto que existen quienes le apuestan todo al exdelegado de Cabo San Lucas

Oscar Leggs Castro, quien incluso ha insistido en que las tiene todas consigo, razón por la cual esa

coalición se ve obligada a realizar una verdadera encuesta para sacar al candidato, porque de lo

contrario es un hecho que cualquier signo de error provocará una terrible desbandada en toda

aquella zona sureña.

Pero que quede muy claro algo que quizás no han advertido ni los dirigentes de Morena ni del PT,

como tampoco lo ha advertido el ya candidato de la cuarta transformación, es que por ser

considerada ya la de mayor número de votantes,  esa vasta zona sureña  es de vital importancia

para posicionar a cualquiera de los candidatos. Pero más aún para posicionar a cualquiera de los

candidatos a la gubernatura del estado.

Y aquí está lo más cuestionable cuando sabemos que de antemano ya el PAN había impugnado esa

coalición Morena-PT, cuya lectura entre líneas por supuesto nos hace pensar que Armida Castro le

está prendiendo una vez a Dios y otra al diablo, y que de paso está recibiendo un caluroso aplauso,

y un fuerte reconocimiento de quienes respaldan a Francisco Pelayo Covarrubias rumbo a la

gubernatura de Baja California Sur.

En síntesis, creo que con su terquedad, Armida Castro Guzmán, está llegando demasiado lejos al

formar una tempestad en un vaso de agua. Aunque claro, en política no deja de ser una forma de

negociar.

Y es que, según ella, este tipo de actuaciones no solamente van en perjuicio de la paridad de

género, sino que el acuerdo de coalición Morena-PT “viola sus derechos políticos-electorales de

ser votada”. Por tanto,  fue en base a lo anterior que la todavía alcaldesa de Los Cabos, se

inconformó ante el Instituto Estatal Electoral.


En efecto, como parte de esa cerrazón, la multicitada dama presentó el juicio IEEBCS-CG001-

ENERO21, para la protección de sus derechos político electorales a través del cual impugna la

aprobación que el IEE dio al convenio de coalición entre Morena y el Partido del Trabajo.

Ya veremos las consecuencias que trae todo esto.    Cuestión de tiempo.