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Realidad de BCS - miércoles 15 julio 2020


• Futuros candidatos del PRI condenados al fracaso si mantienen a su negligente e incapaz dirigente estatal Gabriela Cisneros • Aspirantes a candidatos tendrán que hacer alianzas hasta con el PAN sin poder establecer condiciones • El diputado federal Isaías González, líder nacional de la CROC, aspirante a la gubernatura, lejos de representar los intereses de BCS

En las últimas semanas y a pesar de la actual pandemia, se ha intensificado la presencia de los diversos partidos y de algunos de sus militantes que buscan figurar para participar en el próximo proceso electoral del 2021, incluso algunos aspirantes a las candidaturas independientes ya hacen su tarea de difundir sus actividades, sin embargo, el PRI es de los organismos políticos más ausentes y que por supuesto, también buscará obtener algo en las próximas elecciones.

 

Además de la posibilidad de que el tricolor haga alianza con Acción Nacional al que poco tendrían que aportarle, lo cierto es que su todavía dirigente Gabriela Cisneros se encuentra más perdida que una aguja en un pajar.

 

Es sumamente lamentable para la clase política y sobre todo para la militancia de este partido que durante los últimos dos años luego de la estrepitosa derrota que sufrió el PRI en las elecciones del 2018, hasta ahora, se encuentran sumidos en una pesadez muy lamentable.

 

Desgraciadamente para Gabriela Cisneros, solo parece estar en la posición que ocupa para recibir una módica cantidad como salario, aunque en lo político ha demostrado una y otra vez su evidente negligencia e incapacidad.

 

Lastimosa y penosa para muchos, pero al final de cuentas su padrino el diputado federal y dirigente nacional de la CROC Isaías González Cuevas ha logrado mantenerla en esa posición para cuidar sus aspiraciones a la gubernatura del estado.

 

Nadie olvida que Isaías González ha dicho una y otra vez que aspira a ser el candidato del tricolor a al gobierno estatal a pesar de su escasa presencia en la entidad pues no se le ha vuelto a ver ni a saber de sus actividades literalmente desde que tomó protesta como diputado federal.

 

Para quienes aspiran a ser abanderados de este partido en las próximas elecciones tendrán que sufrir esta característica de un PRI abandonado y perdido en una cancha electoral en la que definitivamente no está en condiciones de competir.

 

Uno de los que parece que estará dispuesto a ser candidato a la alcaldía de La Paz, por ejemplo, es Ricardo Barroso que además de conocer ya en varias ocasiones la derrota electoral, tendrá que sacar de entre las cenizas a su partido que alguna vez presidió, donde por supuesto no es bien visto por la propia Gabriela Cisneros.

 

Hasta los partidos llamados chicos como el PRS, el Humanista y BCS Coherente pueden hacer un papel más digno que el PRI si este mantiene a su actual dirigente en un proceso político electoral donde seguramente prevalecerán las alianzas formales y de facto.

 

Si existe una alianza con Acción Nacional y el tricolor, seguramente será muy poco lo que ese pacto le proporcione.

 

Pero será más lo que a través de esa coalición podría lograr el PRI.

 

El tricolor como partido solitario, difícilmente podrá alcanzar posiciones importantes que estarán en juego en la contienda del 2021.

 

Por supuesto que aún existe algún voto duro que podría ser sumado a una alianza electoral en donde es evidente que el tricolor no tendrá capacidad para poner condiciones.

 

Quizás las circunstancias le favorezcan al tricolor solo porque serán necesarias las alianzas si se pretende derrotar a un partido como Morena que ya desde ahora recibe abiertamente el apoyo e impulso del presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

La lucha será muy desigual contra el partido que gobierna a nivel federal, por lo que los pactos electorales prácticamente serán indispensables en todo el país y es ahí donde tal vez el Revolucionario Institucional logre obtener un pequeño tanque de oxígeno para mantenerse vigente en el 2021.

 

Veremos hasta dónde aguantan sus aún fieles militantes y hasta dónde los aspirantes a las diversas candidaturas de ese partido están dispuestos a rescatar a un barco político que ya se encuentra más que a la deriva. Literalmente hundido.

 

Como sabemos, en política puede registrarse lo menos esperado.

 

Ya veremos qué sucede.